Gracias a las vacunas, se han podido erradicar muchas enfermedades infecciosas que causaban grandes epidemias y muertes en el pasado como la viruela, el sarampión y la poliomielitis. Es muy importante que sigamos vacunando a nuestros hijos para evitar que estas enfermedades se vuelvan a extender entre la población.

¿QUÉ SON LAS VACUNAS?

Las vacunas son sustancias producidas con toxoides, bacterias, virus atenuados, muertos o realizadas por ingeniería genética y otras tecnologías que se administran en las personas para generar una inmunidad activa y duradera contra alguna enfermedad, estimulando así la producción de defensas.

Cuando nos vacunamos, nuestro sistema inmune reconoce el antígeno, interpreta de qué enfermedad se trata y produce defensas contra esta. Cuando estamos de nuevo en contacto con el microorganismo contra el cual fuimos vacunados, las defensas generadas gracias a la vacuna se encargarán de protegernos o por lo menos hacer que esta enfermedad sea más leve.

Si decidimos no vacunarnos, nuestra salud esta en riesgo.

Si tenemos contacto con el microorganismo causante de la infección, las complicaciones a la salud pueden ser tan graves que pueden llevarnos a la muerte. Además, es importante que tomemos conciencia que no solo se trata de nosotros, si no de no transmitir enfermedades a los demás. Hay personas que son muy vulnerables a enfermarse como, por ejemplo, los recién nacidos, personas inmunocomprometidas, las personas mayores de 65 años y las personas embarazadas.

REACCIONES SECUNDARIAS DE LAS VACUNAS

Es normal que algunas vacunas provoquen reacciones en nuestro cuerpo. Esto significa que el sistema inmune se ha activado. Los efectos secundarios causados por las vacunas suelen ser leves y pasajeros:

  • Dolor y enrojecimiento en la zona de aplicación. Este síntoma ocurre con frecuencia y suele ser pasajero. En caso de dolor intenso, puedes consultar a un médico a través de nuestra app descargar aquí para que te indique un tratamiento adecuado para reducir molestias.
  • Hinchazón. En ocasiones puede aparecer un pequeño bulto en la zona de aplicación. Este suele desaparecer al cabo de algunas semanas.
  • Reacciones alérgicas. Estas son poco frecuentes en personas que se han vacunado, pero también suceden y tenemos que estar al pendiente para reaccionar a tiempo.
  • Fiebre. Casi todas las vacunas provocan fiebre tras su aplicación. Algunas vacunas pueden provocarla con más frecuencia que otras. La fiebre también suele aparecer hasta 4 a 15 días después de la aplicación. En caso de que tu bebé tenga fiebre por vacunas, te recomendamos consultar a su pediatra para que le pueda administrar la dosis correcta de medicamento de acuerdo con su edad, peso y altura para controlar sus molestias.

Si la fiebre perdura más de 24-48 horas, es urgente que consultes a su pediatra.

¿QUÉ HACER SI TU BEBÉ TIENE FIEBRE DESPUÉS DE LA VACUNA?

La fiebre por vacunas es muy frecuente. Si tu bebé esta molesto tras su vacuna no dudes en contactar a un médico a través de nuestra aplicación descargar aquí para que te pueda ayudar a reducir sus molestias.

El paracetamol preventivo puede disminuir la respuesta a algunas vacunas por lo que no se recomienda de forma general, pero puede ser útil para controlar las molestias una vez que se haya aplicado la vacuna. Consulta siempre a un médico antes de auto administrar medicamentos a tu bebé.

A pesar de que las vacunas tienen algunos efectos secundarios no deseados, los beneficios que aportan son mayores. Por este motivo es muy importante que vayas al día con el calendario de vacunas para tu bebé.

No te asustes si a tu bebé le da fiebre. Es un efecto secundario muy común que podrás controlar fácilmente con la asesoría de un médico y la correcta administración de un tratamiento.

Si tienes dudas acerca del correcto tratamiento para controlar la fiebre de tu bebé, descarga DocHealth descargar aquí y obtén asistencia médica gratuita las 24 horas los 365 días del año. Estamos aquí para ayudarte a cuidar de ti y de tu familia.