En esta época, el cáncer de mama ya no es una sentencia de muerte como solía ser. Las últimas estimaciones muestran que la medicina moderna ha salvado a miles de mujeres de morir por cáncer, algo que solía ser común en el pasado.

El cáncer de mama sigue siendo uno de los cánceres más comunes, por lo que el impacto de esta enfermedad no puede ser subestimado. Sin embargo, en las últimas tres décadas, su tasa de mortalidad ha disminuido de manera impresionante.

En 1989, muchas mujeres se vieron frustradas por los exámenes de mamografía y los tratamientos modernos para el cáncer de mama, una estadística que solo refuerza lo crucial que es realmente la detección temprana.

Las técnicas de imagen mamaria se desarrollaron por primera vez en la década de 1960 y desde entonces, las mamografías se han convertido en un elemento central para la detección temprana.

Hoy, con el advenimiento de la mamografía digital, los exámenes anuales de mamas se han convertido en la herramienta más efectiva y asequible para detectar el cáncer de mama en mujeres mayores de 40 años.

Durante estas evaluaciones, si el cáncer de mama se detecta antes de que se propague, la tasa de supervivencia es de 5 años en el 99% de los casos.

A nivel poblacional, el éxito de supervivencia es evidente. Al analizar las tasas de mortalidad por cáncer de mama y los datos de la población femenina de mujeres estadounidenses de entre 40 y 84 años, los investigadores rastrearon el impacto de este cáncer en las últimas tres décadas.

En los años transcurridos desde 1989, cuando las pruebas de detección se generalizaron por primera vez, se cree que se evitaron entre 384,000 y 614,500 muertes por cáncer de mama.

Además, esta tendencia solo está ganando impulso. Tan solo el año pasado, se salvaron de cáncer de mama entre 27,083 y 45,726 vidas, lo que disminuyó la tasa de mortalidad esperada en un 45 a 58%.

Aunque esto parezca ser un buen resultado, todavía hay mucho para mejorar. Aunque todas las mujeres estadounidenses diagnosticadas con cáncer de mama reciben algún tipo de tratamiento para el cáncer, menos de la mitad de las mujeres mayores de 40 años, se someten a exámenes de detección regulares, como lo sugieren las pautas médicas.

Esto no quiere decir que las mamografías sean la solución al cáncer. Se sabe que estas pruebas de detección tienen altas tasas de resultados falsos positivos y que las biopsias innecesarias están bien documentadas.

Sin embargo, se trata de lograr el equilibrio. La mejor manera para salvar vidas es detectar las enfermedades a tiempo para poder tomar las medidas necesarias.

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