Nuestros músculos crecen como resultado de hacer ejercicio regularmente, sin embargo, existe la creencia de que en cuanto dejamos de hacer ejercicio estos se pierden.

Una nueva revisión científica ha descubierto nuevas pistas acerca de cómo nuestros músculos crecen y se adaptan.

Las células del músculo esquelético son las células más grandes del cuerpo humano y contienen miles de núcleos individuales para soportar su gran volumen. Estos núcleos son los centros de control de cada célula y además de albergar el ADN, coordinan un rango de actividades celulares, incluido su crecimiento.

Históricamente, los científicos pensaban que cada núcleo regulaba un volumen celular limitado y que la proporción entre el núcleo y el volumen celular constante era denominada “dominio nuclear”.

En el músculo esquelético, esto significa que, durante los periodos de crecimiento, como el entrenamiento con pesas regular, los núcleos deben agregarse a la fibra del conjunto de células madre ubicado fuera de la fibra.

En general, este concepto parece ser cierto. Por ejemplo, las personas que experimentan el mayor crecimiento muscular después del entrenamiento con pesas, también tienen el mayor aumento en el número de núcleos en sus fibras. Este mayor contenido nuclear, permite que las fibras musculares continúen funcionando y crezcan de manera óptima.

Si has pasado suficiente tiempo asistiendo al mismo gimnasio, seguro te habrás dado cuenta de que las personas que dejan de levantar pesas y después regresan, construyen músculo más rápido que los novatos. Este fenómeno tiene una explicación científica.

De acuerdo con la teoría del dominio nuclear, los núcleos de las células se pierden cuando disminuye el tamaño muscular cuando hay un largo periodo de inactividad de por medio, para mantener una relación constante entre el número nuclear y el volumen celular.

Sin embargo, durante la última década, una serie de experimentos han encontrado que los núcleos se retienen cuando el tamaño del músculo disminuye. Estos experimentos, han demostrado que cuando se inmovilizan los músculos, las fibras musculares se encogen, pero no se produce una pérdida de los núcleos.

Más recientemente, una investigación en ratas encontró que los núcleos ganados por el músculo después del entrenamiento se mantuvieron durante largos periodo de tiempo sin entrenamiento. Después, estos mismos núcleos permitieron que el músculo creciera de manera efectiva cuando se reanudó el entrenamiento.

Al parecer el músculo tiene memoria, esto explica porqué las personas que regresan al gimnasio después de un tiempo, les resulta más fácil ganar músculo que a los demás.

La Asociación Mundial Antidopaje, prohíbe el uso de esteroides porque causa aumento en el tamaño muscular, lo que para algunos deportes puede resultar ventajoso. Los esteroides o sus derivados pueden detectarse en muestras de orina y sangre durante un corto periodo de tiempo, pero los beneficios del uso de esteroides en el crecimiento muscular, puede durar mucho tiempo después de que hayan desaparecido los rastros en sangre y orina.

Ahora, gracias a los estudios con ratones, sabemos que los músculos crecen en respuesta al uso de esteroides, también ganan núcleos, que se retienen cuando los músculos han vuelto a su tamaño normal después de la extracción de esteroides (memoria muscular).

Cuando los músculos de estos ratones se trabajan para imitar el entrenamiento con pesas, los núcleos adicionales ayudan a los músculos a crecer más rápido y mucho más grandes que los músculos en ratones normales. Esto significa que los atletas pueden beneficiarse del uso de esteroides para hacer crecer sus músculos sin temor a ser detectados.

La buena noticia, es que estos hallazgos pueden proporcionar información sobre cómo combatir el desgaste muscular asociado con el envejecimiento, la enfermedad y la hospitalización prolongada.

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