Los síntomas de la infección por influenza incluyen: fiebre, tos, dolor de garganta, dolores musculares, dolores de cabeza y fatiga. Pero ¿qué le pasa a nuestro cuerpo? ¿por qué esta enfermedad nos hace sentir tan mal?

¿Cómo nos contagiamos de influenza?

El virus de la influenza causa una infección en el tracto respiratorio o en la nariz, garganta y pulmones. El virus se inhala o transmite, generalmente a través de los dedos, a las membranas mucosas de la boca, la nariz o los ojos. Después viaja por el tracto respiratorio y se une a las células epiteliales que recubren las vías respiratorias del pulmón a través de moléculas específicas en la superficie celular. Una vez dentro de las células, el virus “secuestra” la maquinaria de fabricación de proteínas de la célula para generar sus propias proteínas virales y crear más partículas virales. Una vez que se producen partículas virales maduras, estas se liberan desde la célula y después pueden invadir las células adyacentes.

Si bien, este proceso causa alguna lesión pulmonar, la mayoría de los síntomas de la gripa en realidad con causados por nuestra respuesta inmune al virus. La respuesta inmunitaria inicial, involucra a las células del sistema inmune innato del cuerpo, como los macrófagos y los neutrófilos. Estas células expresan receptores que son capaces de detectar la presencia del virus. Después, activan la alerta, produciendo pequeñas moléculas similares a hormonas llamadas citoquinas y quimiocinas. Estas alertan al cuerpo que una infección se ha establecido.

Las citoquinas organizan a otros componentes del sistema inmune para combatir adecuadamente al virus invasor, mientras que las quimiocinas dirigen estos componentes a la ubicación de la infección. Uno de los tipos de células llamadas a la acción son los linfocitos T, un tipo de glóbulo blanco que combate la infección. Cuando las células T reconocen específicamente las proteínas del virus de la influenza, comienzan a proliferar en los ganglios linfáticos que rodean los pulmones y la garganta. Esto causa hinchazón y dolor en estos ganglios linfáticos.

Después de unos días, estas células T se mueven a los pulmones y comienzan a matar las células infectadas por el virus. Este proceso crea una gran cantidad de daño pulmonar, similar a la bronquitis, que puede empeorar la enfermedad pulmonar existente y dificultar la respiración. Además, la acumulación de mucosidad en los pulmones, como resultado de esta respuesta inmune a la infección, induce a la tos como un reflejo para tratar de despejar las vías respiratorias. Normalmente, este daño provocado por la llegada de células T a los pulmones es reversible en una persona sana, pero cuando avanza, es una mala noticia y puede conducir a la muerte.

El buen funcionamiento de las células T específicas de la gripe es fundamental para la eliminación eficaz del virus de los pulmones. Cuando la función de las células T disminuye, como con el aumento de la edad o durante el uso de fármacos inmunosupresores, el aclaramiento viral se retrasa. Esto resulta en una infección prolongada y mayor daño pulmonar. Esto también puede preparar el escenario para complicaciones, incluida la neumonía bacteriana secundaria, que a menudo, puede llegar a ser mortal.

¿Por qué nos duele tanto la cabeza?

Si bien, el virus de la influenza esta solamente en los pulmones, por lo general tenemos síntomas generales como fiebre, dolor de cabeza, fatiga y dolores musculares. Para combatir adecuadamente la infección por influenza, las citoquinas y quimiocinas producidas por las células inmunes innatas en los pulmones se vuelven sistémicas, es decir, entran al torrente sanguíneo y contribuyen a que desarrollemos otros síntomas. Cuando esto sucede, se produce una cascada de eventos biológicos complicados.

Una de las cosas que sucede es que la interleucina-1, un tipo de citoquina inflamatoria está activada. La interleucina-1 es importante para desarrollar la respuesta de las células T asesinas contra el virus, pero también afe3cta la parte del cerebro en el hipotálamo que regula la temperatura corporal, lo que ocasiona fiebre y dolores de cabeza.

Otra citoquina importante que combate la infección por influenza es el factor de necrosis tumoral alfa. Esta citoquina puede tener efectos antivirales directo en los pulmones y eso es bueno. También puede causar fiebre y pérdida de apetito, fatiga y debilidad durante la influenza y otros tipos de infección.

¿Por qué nos duelen los músculos?

Sabemos que el dolor muscular y la debilidad, son síntomas prominentes de la infección por influenza. En un estudio con un modelo animal, se encontró que la infección de la influenza conduce a un aumento en la expresión de genes que degradan los músculos y una disminución en la expresión de los genes de construcción muscular en los músculos esqueléticos de las piernas.

Funcionalmente, la infección de la gripe también dificulta el caminar y la fuerza en las piernas. Es importante destacar que, en individuos jóvenes, estos efectos son transitorios y vuelven a la normalidad una vez que se elimina la infección.

En contraste, estos efectos pueden durar mucho más tiempo en personas mayores. Esto es importante ya que una disminución en la estabilidad y la fuerza de las piernas podría hacer que las personas mayores sean más propensas a sufrir caídas durante la recuperación de una infección de influenza. También podría resultar en una discapacidad a largo plazo.

Dicho esto, lo mejor que puedes hacer cuando estas enfermo es descansar ya que tu cuerpo lo necesita para poder atacar el virus de manera eficiente.

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