Mantenernos dentro de un peso saludable es parte de lo que tenemos que hacer para tener una buena salud. Sin embargo, cualquiera que haya intentado perder peso y no recuperarlo, sabe lo difícil que esto puede ser. Parece simple: haz más ejercicio para quemar más calorías de las que consumes y no consumas más calorías de las que puedes quemar. En realidad, esto no es cierto para la gran mayoría de las personas.

Un claro ejemplo de esto, son los reality shows de desafíos de pérdida de peso. Los investigadores sugieren que 14 de los concursantes que habían participado en el reality show “The Biggest Loser” (Perder para ganar) recuperaron la mayor parte del peso perdido en seis años después del show a pesar de seguir haciendo dieta y ejercicio.

¿Por qué es tan difícil perder peso y no recuperarlo? La perdida de peso a menudo conduce a una disminución en nuestra tasa metabólica en reposo, esto quiere decir, la cantidad de calorías que quemamos cuando no nos movemos.

¿Por qué la perdida de peso hace que nuestro metabolismo en reposo disminuya? ¿Existe una manera de mantener una tasa metabólica normal en reposo después de perder peso?

La activación de los músculos profundos en la pierna, llamados músculos sóleo, ayudan a mantener la sangre y el fluido en movimiento a través de nuestros cuerpos. Este músculo ayuda a bombear sangre de regreso a nuestro corazón, lo que nos permite mantener nuestra tasa normal de actividad metabólica durante actividades sedentarias.

La tasa metabólica en reposo (RMR por sus siglas en inglés), se refiere a toda la actividad bioquímica que ocurren en el cuerpo cuando no está físicamente activo. Gracias a esto, podemos respirar y mantenernos vivos sin mayor esfuerzo.

Sentarse en silencio a temperatura ambiente es el punto de referencia estándar de RMR; se conoce como equivalente metabólico o MET. Una caminata lenta equivale a aproximadamente dos MET, andar en bicicleta cuatro MET y trotar, siete MET. Si bien necesitamos movernos un poco más para completar las tareas de la vida diaria, nos hemos vuelto muy sedentarios en la vida moderna. Por lo tanto, para la mayoría de las personas, el 80% de las calorías que quemamos durante el día se deben a RMR.

Cuando pierdes peso, tu RMR puede disminuir debido a la pérdida de tejido muscular. Sin embargo, cuando la mayor parte de la pérdida de peso es grasa, se espera que la decaída de RMR sea mucho menor.

Los participantes de “Perder para ganar”, experimentaron una caída de su tasa metabólica en reposo de casi el 30%, a pesar de que el 80% de su pérdida de peso se debió a la pérdida de grasa. Un simple cálculo demuestra que para compensar esta disminución en su RMR deberían realizar dos horas extra de caminata enérgica durante el día, siete días a la semana, además de las actividades diarias normales. La mayoría de las personas no tienen tiempo para hacer tanto ejercicio.

No hay duda de que comer una dieta balanceada y hacer ejercicio regularmente son buenos para la salud en general, pero en cuestión de pérdida de peso, aumentar la tasa metabólica en reposo es una estrategia más efectiva.

¿Cómo aumentar la tasa metabólica?

A menudo los músculos sóleos son llamados “corazones secundarios” por su capacidad de bombear líquido biológico y sangre al corazón. En personas jóvenes la acumulación de líquido en los músculos sóleos debido a sedentarismo puede ser menor, pero a través del tiempo, el estilo de vida sedentario y moderno hará que nuestros “corazones secundarios” se debiliten, lo que ocasiona un exceso de líquido acumulado en la parte inferior del cuerpo.

Además, la acumulación excesiva de líquidos puede crear un círculo vicioso. La acumulación de líquidos reduce la RMR, la reducción de RMR significa menos generación de calor corporal, lo que resulta en una mayor caída de la temperatura corporal. Las personas con RMR baja a menudo tienen manos y pies fríos. Debido a que la actividad metabólica depende en gran medida de la temperatura del tejido, la RMR caerá aún más.

Un enfoque lógico pero muy costoso, para reducir la acumulación de líquido después de le pérdida de peso es someterse a una cirugía estética para la eliminación de piel para eliminar el espacio de acumulación de líquido creada por la pérdida de peso. De hecho, un estudio reciente ha confirmado que las persona que se sometieron a una cirugía de contorno corporal después de la pérdida de grandes cantidades de peso, tuvieron un mejor control a largo plazo de su índice de masa corporal que aquellas que no se sometieron a dicha cirugía.

Un enfoque mucho más conveniente y sencillo para mantener la RMR durante y después de la pérdida de peso, es entrenar los músculos sóleo. Los músculos sóleo son músculos posturales profundos, por lo que requieren de un entrenamiento de larga duración y baja intensidad.

Durante los últimos años, los investigadores en el Laboratorio de Investigación en Ciencia Clínica e Ingeniería de la Universidad de Binghamton, han trabajado en desarrollar un enfoque más práctico para lograr entrenar los músculos del sóleo. Es un dispositivo que esta comercialmente disponible a través de una compañía universitaria que utiliza vibración mecánica específica para activar los receptores en la planta del pie, lo que a su vez hace que los músculos del sóleo experimenten una contracción refleja.

En un estudio de 54 mujeres entre las edades de 18 a 65 años, se encontró que 24 tenían insuficiencia cardíaca secundaria lo que provocaba una acumulación excesiva de líquido en las piernas y para esas mujeres. La capacidad de prevenir o revertir la acumulación de líquidos permitiendo a las personas mantener el gasto cardíaco, debería en teoría, ayudar a estas personas a mantener la RMR mientras realizar actividades sedentarias.

Esta premisa ha sido confirmada por estudios recientes. Estos estudios no publicados muestran que, al revertir la acumulación de líquidos, el gasto cardíaco puede elevarse a niveles normales. Si bien los datos son preliminares, actualmente se están llevando a cabo mayor investigación en el tema.

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