Un parche para los ojos cubierto con agujas solubles puede ser la peor pesadilla de nuestros pacientes, pero los investigadores dicen que este invento puede cambiar la forma en que tratamos las enfermedades oculares.

El ojo humano es una delicada estructura compuesta por múltiples capas que sirven de protección. Estas capas protectoras, mantienen los agentes patógenos y otros materiales peligrosos fuera del ojo, lo que generalmente es algo bueno. Sin embargo, cuando el ojo está plagado de enfermedades como glaucoma, o degeneración macular, estas barreras se convierten en obstáculos que dificultan la administración de un tratamiento adecuado.

Actualmente, las enfermedades oculares generalmente se tratan con gotas para los ojos o agujas, las cuales tienen sus desventajas. Las gotas para los ojos no pueden administrar suficiente medicamento a la vez, y las agujas alrededor de la córnea pueden llegar a ser muy peligrosas.

Es por este motivo, que ahora los investigadores han ideado una nueva estrategia para la administración de medicamentos que utiliza agujas solubles en la córnea.

Al penetrar en el tejido de la superficie protectora de la córnea, estas agujas funcionan como micro-reservorios de medicamentos, administrando una cantidad controlada de directamente en el ojo durante un periodo prolongado de tiempo.

Hasta ahora, la invención solo se ha probado en ratones, pero los resultados parecen prometedores y la forma en que funciona no es tan desagradable como se pensaba al principio.

Las agujas son tan pequeñas que no causan dolor en los ratones. Son tan pequeñas que no son capaces de extraer sangre. De hecho, los investigadores afirman que el parche en el ojo es tan fácil de usar como un lente de contacto desechable y no causa molestias.

Una vez que el parche esta en su lugar, el líquido comienza a infiltrarse en el ojo. La capa externa que rodea a las microagujas comienza a disolverse, lo que proporciona una fuerte dosis inicial. Durante los próximos días, el resto de la aguja se sigue erosionando y administrando el medicamento restante.

Para probar su eficiencia, los investigadores probaron el parche en el ojo de ratones de laboratorio con neovascularización corneal obteniendo excelentes resultados.

Los investigadores afirman que este sistema es mínimamente invasivo y mucho más eficiente que el uso de gotas tópicas. Sin embargo, todavía hace falta realizar pruebas clínicas en humanos que garanticen su seguridad. Hasta ahora el tratamiento parece muy prometedor dado que el medicamento se libera gradualmente. Ahora, lo difícil será encontrar personas que quieran intentar el tratamiento ya que parece muy aterrador.

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