Los cambios en la expresión de un gen responsable del manejo de importantes mensajeros químicos que mantienen bajo control el metabolismo de la glucosa y la grasa podrían estar detrás del desarrollo de varios casos de diabetes tipo 2.

Un nuevo estudio, encontró que los niveles bajos de una proteína que se unía a factores de crecimiento similares a la insulina aumentaron las probabilidades de que ratones desarrollaran diabetes tipo 2. Al encontrar el mismo efecto en los humanos, ahora es posible detectar la enfermedad antes y prevenir su aparición.

Investigadores del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbruecke (DIfE) y el Centro Alemán para la Investigación de la Diabetes (DZD) llevaron a cabo un estudio sobre las proteínas de unión a la hormona de crecimiento similares a la insulina y los genes que las producían.

Sus hallazgos sugieren que, para algunas personas, la diabetes tipo 2, podría tener sus raíces en el bloqueo de un solo gen.

La diabetes tipo 1 generalmente se diagnostica en una etapa temprana de la vida e implica la pérdida de producción de insulina, debido a la destrucción de los tejidos pancreáticos clave. La diabetes tipo 2, es una enfermedad progresiva que generalmente se desarrolla a mediana edad. Por lo general, la diabetes tipo 2, inicia como resultado de diversos factores de la dieta y el estilo de vida en general. También puede ser resultado de influencias genéticas que predisponen a muchas personas a desarrollar la diabetes tipo 2, empezando por la resistencia a la insulina.

Aunque actualmente tenemos bien identificada su clasificación, la diabetes sigue siendo un misterio en muchos aspectos. Esta nueva investigación muestra lo complicada que puede ser la diabetes en general.

La insulina es la principal sospechosa cuando los niveles de glucosa están alterados. La insulina es la responsable de que la glucosa ingrese a las células. Sin embargo, existe otra hormona que ayuda al cuerpo a metabolizar el azúcar, conocido como factor de crecimiento similar a insulina (IGF).

Varios tipos de proteínas se unen a IGF en el corriente sanguíneo mediando sus efectos, lo que permite no solo afinar su captación de glucosa, sino también la producción de grasa y glucógeno del hígado.

Los cambios en la producción y distribución de estas uniones químicas se han relacionado con el desarrollo de diabetes tipo 2 en el pasado, lo que convierte a las proteínas de unión a IGF en un objetivo importante para los investigadores.

IGFBP-2, es una proteína de unión que ha merecido mayor investigación. Se encontró que las mujeres que tenían concentraciones más altas de estas proteínas en sangre tenían un riego reducido a desarrollar diabetes tipo 2.

Otros estudios realizados en ratones encontraron que los niveles bajos de IGFBP-2, los predispone a hígado graso, una enfermedad estrechamente asociada con la diabetes tipo 2. Esto significaba que los niveles de la proteína de unión eran bajos antes de que la diabetes se desarrollara por completo.

Los investigadores también encontraron evidencia de que el gen de la proteína de unión había sido silenciado por un interruptor epigenético (el equivalente a un candado para el ADN). Sus hallazgos sugirieron que el gen de la IGFBP-2, en el hígado se editó en una etapa temprana de la vida, lo que configuró a los ratones para el desarrollo de diabetes tipo 2, más adelante.

Los modelos de ratones por lo general son muy buenos. Sin embargo, lograr replicar estos hallazgos en humanos es lo más importante.

Por lo tanto, el mismo equipo de investigación utilizó datos recopilados como parte de un estudio anterior.  Los investigadores compararon individuos con diabetes tipo 2 con controles similares y después compararon los niveles de IGFBP-2. Los individuos que tenían niveles más altos de IGFBP-2, tenían factores importantes a considerar como un menor IMC (índice de masa corporal), una circunferencia de cintura más pequeña, un índice de hígado graso menor y un menor riesgo a desarrollar diabetes tipo 2.

Aproximadamente 1 de cada 11 adultos en el mundo tiene algún tipo de diabetes, el 90% de los cuales es de tipo 2. Estos números van en constante aumento.

Para mejorar tus posibilidades de desarrollar diabetes en el futuro es importante mantener una dieta saludable baja en azúcares y grasas y hacer ejercicio. Tener un estilo de vida saludable en general te permitirá tener un mejor control de tu salud. Si necesitas orientación médica, recuerda que en doc.com contamos con asistencia médica las 24 horas los 365 días del año.

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