Recibir un abrazo nos hace siempre sentir muy bien, pero ¿sabes por qué pasa?

Un acto tan simple y común, en realidad es algo complejo de explicar científicamente. Cuando nos abrazamos, involucramos lo que los psicólogos llaman “contacto interpersonal”. Esto puede ayudar a reducir los niveles de estrés ayudándonos a prevenir que nos enfermemos y puede tener efectos aún más sorprendentes.

Una investigación dirigida por el psicólogo Michael Murphy de la Universidad Carnegie Mellon, estudió a 404 hombres y mujeres adultos. Estos fueron entrevistados todas las noches durante 14 días consecutivos.

Durante las entrevistas, se pidió a los voluntarios que discutieran sus experiencias de conflicto social durante el día y que describieran si su estado emocional era positivo o negativo. También se pidió que detallaran la cantidad de abrazos que recibieron durante el día.

Cuando los investigadores analizaron las respuestas, encontraron que recibir un abrazo en un día en el que se experimentó un conflicto, se relacionó con un mejor bienestar emocional, en comparación con los días en los que se produjo un conflicto y no se recibieron abrazos.

Esto puede parecer obvio, pero sigue siendo un hallazgo importante dado que sabemos que el estrés puede tener efectos negativos en nuestra salud.

Como señalan los investigadores en el estudio, tal daño abarca todo: desde la angustia psicológica relacionada con un conflicto hasta daño en nuestra salud física, un mayor riesgo de enfermedades psiquiátricas e incluso morbilidad.

Con tanto en juego, conocer cómo el contacto interpersonal puede afectar positivamente nuestro estado emocional, y, por lo tanto, nuestra salud en general es una investigación importante.

Hay personas a las que no les gustan los abrazos y eso es respetable.

Recuerda que abrazar a tus seres queridos puede mostrar tu apoyo y además mejorar su salud.

¿A quién vas a abrazar hoy?

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