La migraña puede afectar de todos, pero no de manera equitativa, de acuerdo a la Fundación de Investigación de la Migraña, las mujeres sufren más de ataques crónicos de migraña hasta en un 85%.

Una migraña es más que un terrible dolor de cabeza. La migraña por lo general implica un dolor palpitante en la cabeza, la mayoría de las veces en un lado de la cabeza, a veces ambos. La migraña también es una enfermedad neurológica incapacitante con una amplia gama de síntomas, los cuáles incluyen: trastornos visuales, náuseas, vómitos, mareos y sensibilidad a la luz, ruidos y dolores. Para algunas personas, la migraña llega a ser incapacitante. Los episodios pueden durar horas e incluso días.

Alrededor del 25% de las víctimas también experimentan una serie de trastornos sensoriales como destellos de luz, puntos ciegos o hormigueo y adormecimiento en las manos y la cara. Además, la migraña con aura en mujeres mejores de 50 años aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico, especialmente si fuman y usan anticonceptivos orales.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la migraña afecta a 1 de cada 7 adultos en todo el mundo.

Dado que las migrañas afectan a las mujeres jóvenes y mejoran con la edad, son más frecuentes en un momento en que se espera que las mujeres sean más productivas en el hogar y en el trabajo.

“Debido a que el dolor suele empeorar con la actividad de rutina, las personas tienen a permanecer en reposo, lo que evidentemente es una desventaja para la productividad”, explica Mark W. Green, profesor de Neurología y Anestesiología y Director del Centro de Cefalea y Medicina del Dolor.

Los niños experimentan más migrañas que las niñas antes de la pubertad, luego la ecuación cambia. Las mujeres sufren la peor parte de la migraña hasta después de la menopausia. El trastorno luego se alivia para la mayoría de las mujeres.

Por esta razón, la mayoría de los expertos creen que las hormonas fluctuantes en las mujeres pueden ser las responsables de este problema, especialmente cuando el estrógeno disminuye cerca del momento en que una mujer va a tener su periodo menstrual. La mayoría de los ataques ocurren varios días antes o después de la menstruación. Green considera que la disminución en los estrógenos es un desencadenante importante.

“Después de la menopausia, cuando los niveles de estrógeno permanecen bajos, no caen, la mayoría de las mujeres mejoran. Las caídas de estrógeno aumentan la excitación de la corteza cerebral. La migraña es una condición en la que la corteza cerebral se excita más.”

Un pequeño estudio reciente sugirió que el aumento de estrógeno podría estar relacionado con las migrañas en los hombres, aunque los científicos dicen que se necesitaba investigación adicional.

Una migraña puede desencadenarse por otros factores como el estrés, los cambios de patrones del sueño, los ruidos fuertes, las luces brillantes, los olores fuertes y diversos alimentos y bebidas como el vino, el chocolate entre otros.

La mayoría de los expertos están de acuerdo en que la migraña probablemente se debe a la reacción del cerebro a una interacción compleja entre hormonas, genética y factores ambientales

“La migraña no es un trastorno hormonal”, dice Michael Oshinsky, director del programa de dolor y migraña en el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares en NIH. “Eso es un error. Piense en ello como un trastorno muy diverso. Cada paciente debe ser diagnosticado con sus propios criterios”.

Si bien está de acuerdo con otros expertos en que las hormonas a menudo desempeñan un papel fundamental, es probable que haya muchas vías diferentes que no funcionan correctamente en el cerebro y que conduzcan a un ataque.

La investigación muestra que la migraña tiende a ser una constante entre los miembros de una familia. Los estudios en gemelos, por ejemplo, muestra que si uno tiene migraña, es más probable que el otro gemelo lo tenga también.

Además, las investigaciones sugieren que las mutaciones en ciertos genes pueden causar migraña hemipléjica familiar, un tipo de migraña que también causa debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo.

Un importante cuerpo de investigación ha encontrado que las mujeres sienten mayor dolor y muestran más sensibilidad al dolor inducido experimentalmente en comparación con los hombres. Esta es una posible razón por la cual son más vulnerables a la migraña.

Aunque aún no existe una cura para la migraña, los medicamentos recetados y de venta libre y los enfoques complementarios como ciertos suplementos dietéticos, masajes, técnicas de relajación y biorretroalimentación, pueden tratar o prevenir los síntomas.

Los médicos también recomiendan llevar un diario de migraña para descubrir los factores que lo desencadenan y luego evitarlos, si es posible.

Una investigación reciente también ha encontrado que los pacientes de migraña sensibles a la luz, podrían beneficiarse de la exposición a la luz verde, lo que parece disminuir la gravedad de los dolores de cabeza en comparación con estar en condiciones normales de luz.

Para la mayoría de las mujeres, su mayor alivio viene con el envejecimiento.

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