Cada vez es más difícil respirar en algunas ciudades. El tráfico de autos llena las calles de gases y partículas diminutas. El humo de las fábricas y las plantas de energía llenan los cielos. En algunos días, especialmente en los días soleados de verano, las partículas se convierten en ozono peligroso.

Toda la contaminación del aire (smog, hollín y ozono) hace mucho más que sofocar los pulmones de todos los que respiran, también afecta y lesiona al cerebro.

Según un estudio recientemente publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias, la exposición crónica a la contaminación atmosférica parece causar efectos perjudiciales sobre la cognición que empeoran a lo largo de la vida, aumentando potencialmente los factores de riesgo de enfermedades degenerativas como la demencia y el Alzheimer.

Sabíamos que el no estar expuesto a aire puro era malo para los niños, ya que daña sus cuerpos y cerebros en desarrollo. Pero el nuevo estudio muestra por primera vez que el efecto no se detiene, sino que empeora a medida que las personas envejecen, con un efecto especialmente fuerte en los hombres con menor educación.

Como señalan los autores del estudio, esto podría hacer que lidiar con enfermedades cerebrales al final de la vida sea aún más costoso y en última instancia, podría hacer que la atención para adultos mayores será más compleja para la sociedad.

Para este último estudio, el equipo de investigación examinó los datos de una encuesta nacional que se realizó en 162 condados aleatorios en toda China entre 2010 y 2014 y comparó estos resultados con los datos oficiales de calidad del aire.

Mediante el uso de varios años de datos, los investigadores pudieron darse cuenta de que durante el tiempo de más contaminación había afectación en los puntajes de las pruebas verbales y de matemáticas (por ejemplo, los días calurosos de verano tienden a tener más contaminación). También pudieron ver cómo la vida en un área contaminada cambió los puntajes de las pruebas con el tiempo. Este efecto acumulativo fue significativo.

En general, los autores del estudio encontraron que la contaminación del aire tiene un mayor impacto en los puntajes de las pruebas verbales que en la de los puntajes de matemáticas, aunque tiene un efecto en ambos. También hay un mayor efecto en los hombres que en las mujeres.

Los autores atribuyen esto al hecho de que la contaminación atmosférica tiende a tener un efecto más fuerte en las áreas del cerebro de las que se depende en las pruebas verbales, que los autores escriben,

En general, si los residentes de estas ciudades en China vivían en lugares que cumplían con los estándares de la EPA de los Estados Unidos para la contaminación del aire, los autores estiman que mejoraría significativamente los puntajes de sus pruebas.

Para mostrar cuánto podrían mejorar las personas, los autores explican que estas mejoras serían lo suficientemente significativas como para llevar a alguien que obtuvo una calificación mediana (niveles percentiles 50) al percentil 58 en pruebas de matemáticas y al percentil 63 en pruebas verbales.

En los grupos más afectados, como los hombres menos educados mayores de 64 años, este cambio sería aún más significativo.

China, como muchos países en desarrollo, tiene un gran número de ciudades con graves problemas de calidad en el aire. En el estudio, los autores escribieron que el 98% de las ciudades con población superior a 100,000 en los países de ingresos bajos y medianos, no cumplen con las pautas de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud.

Esto hace que estos hallazgos sean aplicables a ciudades con problemas de contaminación en todo el mundo. Sabemos que hay muchas razones para preocuparse por la contaminación del aire en general, desde la mayor probabilidad de enfermedades pulmonares y cardíacas hasta el hecho de que la contaminación del aire ayuda a impulsar el cambio climático, lo que puede causar una serie de efectos graves para la salud.

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