¿Tienes dificultad para pensar o sientes la mente nublada? La deshidratación podría ser la culpable. Un análisis de investigaciones previas ha encontrado un vínculo entre la deshidratación y el bajo rendimiento en tareas que requieren un enfoque serio o un procesamiento mental avanzado.

Si bien, sabemos que mantenerse hidratado es bueno para nuestro cuerpo, este estudio fue diseñado para observar con más detalle qué procesos cerebrales podrían verse afectados a causa de la deshidratación.

Los resultados indican que teniendo solo un 2% de deshidratación en relación con la masa corporal, comienza un desequilibrio mental. Eso comprueba qué tan crucial es para nosotros mantener una ingesta de agua y cuán dañino podría ser para la agilidad mental el no hacerlo.

“Descubrimos que cuando las personas están levemente deshidratadas, en realidad no desempeñan bien tareas que requieren un procesamiento complejo o tareas que requieren mucha atención”, dijo la investigadora principal Mindy Millard-Stafford, del Instituto de Tecnología de Georgia.

Millard-Stafford y su colega Matthew Wittbrodt analizaron 33 estudios previos que relacionan la deshidratación con el rendimiento mental. En total, los estudios abarcaron a un total de 413 personas que experimentaron entre el 1 y el 6 % de deshidratación en comparación con su masa corporal.

Ese 2% parecer ser el punto de inflexión cuando se trata de mantener la mente en forma. Según los expertos, tal vez tomaría una caminata de una hora para llegar a ese nivel de deshidratación.

Además, siendo un nivel tan bajo, puede ser imperceptible un aumento de la sed por lo que no existe la necesidad de tomar agua.

El análisis respalda investigaciones previas que sugieren que la deshidratación afecta algunos procesos mentales más que otros y que la atención, la función ejecutiva y la coordinación motriz, son particularmente afectadas. Las tareas de nivel inferior como el tiempo de reacción no se ven tan afectadas de acuerdo con este estudio.

Si bien, esto puede ser diferente para cada individuo, los expertos recomiendan que las mujeres tomen hasta 2.7 litros o 11.5 tazas de agua por día y que los hombres consuman hasta 3.7 litros o 15.5 tazas de agua por día.

El cuerpo humano esta compuesto por 60% de agua, que aprovecha para trabajos como transportar nutrientes por todo el cuerpo y lubricar nuestros globos oculares.  Cuando no hay suficiente agua disponible estas funciones vitales comienzan a descomponerse. Nos volvemos sedientos, comenzamos a sentir náuseas y tenemos más probabilidades de sentirnos agotados.

Existen limitaciones para la investigación, como ocurre con cualquier estudio como este: los estudios individuales analizados se realizaron con diferentes personas, en diferentes condiciones y con diferentes estructuras. Dicho esto, proporciona a los investigadores un marco para seguir investigando este vínculo.

Mientras tanto, asegúrate de beber mucha agua primero.

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