¿Tienes acné y parece que no va a desaparecer? ¿Tu acné es rojo y algunas veces pica? Puede ser que se trate de un tipo de acné diferente: el acné fúngico.

El acné fúngico o Foliculitis por Malassezia (Pityrosporum), se diagnóstica comúnmente de manera equivocada como acné ocasionado por bacterias. Sin embargo, el tratamiento para este tipo de acné es totalmente diferente. Si no se diagnóstica correctamente, la infección puede empeorar.

El acné fúngico es causado por un tipo de levadura llamada Malassezia. Aunque no se encuentra naturalmente en la piel de muchos animales, incluidos los humanos, es un patógeno oportunista, lo que significa que a veces forma pequeños bultos y granos en el pecho de brazos, espalda y cara.

“Nuestra piel es como una placa de Petri gigante”, explica Gizmodo Adam Friedman, un dermatólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad George Washington. “Suena repugnante, pero hay más de 500 especies bacterianas, sin contar virus u hongos. Son como una capa adicional de protección, luchan contra posibles agentes patógenos. Mantienen todo bajo control, pero si se interrumpe ese equilibrio, otras cosas pueden pasar”.

Una vez que los hongos han encontrado un lugar donde refugiarse, tapa el folículo, se conserva en el aceite de la piel y continua su replicación.

Aunque este tipo de acné fue descubierto por primera vez en 1969, y se clasificó como una enfermedad específica en 1973, todavía es relativamente desconocido.

Este tipo de acné afecta comúnmente a personas que viven en climas cálidos y húmedos, particularmente en aquellos afectados por la sudoración excesiva. Se informa que es más común en los hombres.

El uso de inmunosupresores y antibióticos que pueden alterar el equilibrio entre las bacterias naturales de la piel y la levadura, también pueden desencadenar brotes.

Entonces, ¿Qué hacer si crees tener acné fúngico?

Lo ideal es visitar a un médico. Este analizará más a fondo y confirmará tus sospechas. En la mayoría de los casos, es posible que te ofrezcan una crema antifúngica o un antimicótico oral.

Comparte esta información con tus amigos. Entre más personas lo sepan, es menos probable que se diagnostique erróneamente.

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