El uso frecuente de redes sociales se ha relacionado recientemente con los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) entre los adolescentes.

Este nuevo estudio no llega a afirmar que el uso intensivo de redes sociales cause TDAH, o que los síntomas observados en el estudio constituyen un diagnóstico oficial, pero es una razón para reconocer que el uso de redes sociales entres los adolescentes también puede tener graves inconvenientes.

Investigadores de California utilizaron datos de una encuesta de 2015 para evaluar los hábitos y comportamientos digitales de más de 2,500 adolescentes de 15 y 16 años en el transcurso de dos años. Ninguno de los adolescentes se clasificó con síntomas relacionados con el TDAH al inicio del estudio, al menos según los criterios delineados en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.

Para algunos los cambios fueron evidentes unos meses después.

El TDAH, que podría describirse con mayor precisión como “desajuste de la atención”, ha tenido una buena cantidad de mitos y mala prensa a lo largo de los años.

En lugar de falta de atención, las personas con este trastorno tienen dificultades para controlar su enfoque, lo que permite que su mente sea absorbida por completo por una tarea o que pase fácilmente por distracciones menores.

Es difícil calcular número exactos, pero se estima que alrededor del 7% de los niños tienen este problema.

Un número creciente de niños y adultos están cayendo en la categoría, posiblemente porque ahora sabemos que existe este problema.

Hay muchas posibilidades de que otros factores estén desempeñando un papel en la creciente prevalencia de este trastorno.

La mayoría de las investigaciones hasta la fecha se han centrado principalmente en la televisión y los videojuegos. Este análisis es diferente.

“Es uno de los primeros estudios que analiza los medios digitales modernos y el riesgo de TDAH”, dijo el psicólogo de la Universidad del Sur de California Adam Leventhal.

Aproximadamente la mitad de los adolescentes en el estudio indicaron que revisaron sus redes sociales varias veces al día, lo que la convierte en la forma más común de actividad mediática.

Otras actividades medidas incluyen mensajes de texto, transmisión de videos o escuchar música en línea. Alrededor de 50 de los adolescentes encuestados participaron en cada uno de los 14 ejemplos con frecuencia a lo largo de su día.

En las mediciones de seguimiento realizadas cada seis meses, un número creciente de adolescentes mostró síntomas relacionados con el TDAH. Significativamente, estos se correlacionan con el uso frecuente de las redes sociales.

Esto no quiere decir que el uso de las redes sociales estaba causando los síntomas, o que los adolescentes incluso tenían la condición. También es importante recordar que estos factores fueron auto-informados.

Pero las dificultades para terminar u organizar tareas u olvidar responsabilidades son problemas sin importar de qué lado se mire, y si revisar redes sociales con frecuencia desempeña un papel al menos exacerbando el problema, merece mayor investigación.

La posibilidad es preocupante. Los medios digitales compiten por nuestra atención en formas nuevas y coloridas y la mayoría de nosotros no estamos preparados para esta avalancha de información.

Los resultados de estas investigaciones no deberían orillarnos a prohibir el uso de redes sociales. Lo ideal es aprender a manejar el consumo de medios especialmente si ya existe predisposición a TDAH.

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