Tras una deliberación de ocho horas el jueves, los miembros del jurado otorgaron a las mujeres $5500 millones en daños compensatorios y otros $4.14 mil millones de dólares en daños punitivos.

El problema radica en que Johnson & Johnson vendió productos que estaban contaminados con asbesto. Este contaminante ya había sido relacionado anteriormente con el cáncer de pulmón, pero no con el cáncer de ovario.

Johnson & Johnson dijo en un comunicado que está “profundamente decepcionado con el veredicto”.

Johnson & Johnson sigue confiando en que sus productos no contienen asbesto y no causan cáncer de ovario y tiene la intención de buscar todos los recursos de apelación disponibles.

Durante décadas, el talco de bebe se ha utilizado en bebés. Las mujeres también lo usan, especialmente en sus genitales para absorber la humedad y reducir los olores.

Según con la denuncia presentada el año pasado en el Tribunal del Circuito de la Ciudad de St. Louis, las mujeres usaban rutinariamente Johnson’s Baby Powder y Shower to Shower. Las mujeres tiempo después desarrollaron cáncer de ovario.

Luego del fallo del jueves, el abogado de la mujer dijo que el caso dio lugar al primer veredicto de cáncer de ovario incluido con talco y asbesto en los Estados Unidos

Durante más de 40 años, Johnson & Johnson ha cubierto la evidencia del asbesto en sus productos. Se espera que este veredicto llame la atención de J&J para informar mejor a la comunidad médica y el público general sobre la conexión del asbesto, el talco y el cáncer de ovario. La compañía debe extraer el talco del mercado antes de causar más angustia, daño y muerto por esta terrible enfermedad.

J&J vende los mismos talcos en una variedad de almidón de maíz maravillosamente segura. Si J&J insiste en continuar vendiendo talco, debería marcarse una seria advertencia.

Johnson & Johnson dijo en su declaración que el juicio fue “un proceso fundamentalmente injusto” y señaló que la mayoría de las mujeres no eran de Missouri, donde se escucharon los testimonios.

La compañía agregó que el veredicto “que otorgó exactamente los mismos montos a todos los demandantes independientemente de sus hechos individuales y las diferencias en la ley aplicable, refleja que la evidencia en el caso simplemente fue abrumada por el prejuicio de este tipo de procedimiento”.

Hay un debate sobre si el polvo de talco puede causar cáncer de ovario, con muchos expertos, incluidos investigadores del gobierno, que sostienen que la evidencia es escasa.

El talco es un mineral utilizado en cosméticos y productos de cuidado personal.Según la American Cancer Society, en su forma natural, puede contener asbesto, que, cuando se inhala, puede causar cáncer en los pulmones. Sin embargo, hay dudas sobre si el talco libre de asbestos, que es la forma utilizada en los productos modernos, presenta un riesgo similar, según la asociación.

Con respecto al cáncer de ovario, en particular, la Sociedad Estadounidense del Cáncer afirma que los estudios han mostrado resultados mixtos, “con algunos estudios que informan un riesgo ligeramente mayor y otros que no informan aumento”.

El debate sobre el talco comenzó hace décadas. A principios de la década de 1970, los científicos descubrieron partículas de talco en tumores de ovario. En 1982, el investigador de Harvard Daniel Cramer informó un vínculo entre el polvo de talco y el cáncer de ovario.

Su estudio fue seguido por varios más que encontraron un mayor riesgo de cáncer de ovario entre los usuarios habituales de polvos de talco. Cramer, quien en un momento aconsejó a J & J que pusiera una advertencia sobre sus productos, se ha convertido en un testigo experto frecuente para las mujeres que demandan a la compañía.

Sus estudios y muchos otros que encontraron una relación utilizaron un enfoque de control de casos: a un grupo de mujeres diagnosticadas con cáncer de ovario y un grupo sin él se les pidió que recordaran su dieta y actividades pasadas, y luego se compararon los resultados.

Los críticos dicen que este tipo de estudios tienen serios inconvenientes, particularmente “sesgo de memoria”. Las mujeres pueden olvidar lo que hicieron o, si se les diagnostica cáncer, podrían sobreestimar inadvertidamente el uso de una sustancia sospechosa. Las personas sin una enfermedad grave pueden estar menos motivadas a recordar detalles.

Otros tres estudios, considerados estudios de cohortes, no encontraron ningún vínculo general. A diferencia de los estudios de casos y controles, estos esfuerzos comenzaron con un gran grupo de mujeres que no tenían cáncer y siguieron el progreso de su salud, con participantes que registraron lo que estaban haciendo en tiempo real.

Los resultados de este enfoque, dicen la mayoría de los científicos, son más fuertes porque no están sujetos a los caprichos de la memoria.

Los expertos coinciden en que es necesario realizas más investigación.

Fuente