De acuerdo con un análisis exhaustivo de 22 estudios diferentes, mantener un mismo médico en lugar de cambiar de uno a otro, tiene un efecto notable en las tasas de mortalidad.

Técnicamente, se le conoce como continuidad de la atención. Una investigación previa ha sugerido que los beneficios pueden incluir, menos ingresos hospitalarios y una mayor adopción de programas de vacunación para los pacientes. Ahora podemos agregar un menor riego de muerte a la lista.

Los investigadores encontraron la misma tendencia en varios estudios de diferentes países y entre diferentes tipos de médicos (generales o especialistas).

El hallazgo también subraya la importancia de que los pacientes puedan ser atendidos por el médico que ellos prefieran.

“La continuidad de la atención se produce cuando un paciente y un médico se ven entre sí y se conocen entre sí”, dice uno de los investigadores, Philip Evans de la Universidad de Exeter. “Esto conduce a una mejor comunicación, la satisfacción del paciente, el cumplimiento de los consejos médicos y un uso mucho menor de los servicios hospitalarios”.

De los 22 estudios examinados, 18 mostraron un vínculo positivo entre seguir con el mismo médico y vivir más tiempo, aunque todos difirieron en su alcance y en la forma en que se recopilaron y presentaron los datos.

Un total de nueve países diferentes fueron cubiertos por los 22 estudios, y la mediana del número de individuos en todos ellos fue de 16.855. La mayoría de los estudios (20 de 22) analizaron la mortalidad por todas las causas.

Sin embargo, hay algunas limitaciones a tener en cuenta: no todos los estudios tuvieron en cuenta la influencia de otras variables como la edad, el sexo o si alguien fumó o no. También es cierto que las personas que se encuentran en peores condiciones de salud durante más tiempo generalmente terminan viendo más doctores por rutina.

Aun así, teniendo en cuenta los vínculos que otros estudios han encontrado entre la continuidad de la atención y la mejora de la salud, y el amplio alcance de esta nueva investigación, parece una conclusión razonable que mantener una buena relación con el mismo médico también puede reducir las tasas de mortalidad.

Según el equipo, una relación sólida entre médicos y pacientes significa que los médicos adquieren más conocimiento sobre las personas que están viendo y los pacientes se sienten más cómodos con la posibilidad de abrirse.

Como resultado, el tratamiento termina siendo más personalizado y los pacientes son más propensos a seguir los consejos que reciben.

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