La endometriosis es una enfermedad ginecológica crónica que causa una gran cantidad de síntomas, incluidos calambres, períodos prolongados, náuseas, vómitos e incluso infertilidad.

Se estima que afecta aproximadamente a 200 millones de mujeres en todo el mundo. A pesar de su alcance, hay muy poca conciencia sobre el problema y los médicos comúnmente lo pasan por alto

Un nuevo estudio sugiere que la comunidad médica ha estado subestimanndo uno de los síntomas más frecuentes de la endometriosis, la fatiga persistente.

“Aunque se sabe que la fatiga crónica es uno de los síntomas más debilitantes de la endometriosis hay muy pocos estudios referentes a este tema”, dijo la autora principal Brigitte Leeners, experta en obstetricia y ginecología en el Hospital Universitario de Zurich.

Leeners se dispuso a investigar. Su equipo proporcionó un cuestionario a 1120 mujeres, la mitad de las cuales tenían endometriosis y la otra mitad no.

Los hallazgos sugieren que las mujeres diagnosticadas con endometriosis tienen más del doble de probabilidades de presentar síntomas de fatiga que las mujeres no afectadas.

Aún más convincente, los resultados siguieron siendo significativos incluso cuando los investigadores tomaron en cuenta otros factores que podrían estar contribuyendo a la fatiga, como el dolor, el insomnio, el estrés, la depresión, el IMC y la maternidad.

“Estos hallazgos sugieren que la endometriosis tiene un efecto sobre la fatiga que es independiente de otros factores y que no puede atribuirse a los síntomas de la enfermedad”, dijo Leeners.

Los científicos piensan que la endometriosis se produce cuando el endometrio, las células que recubren el útero, migran fuera del útero, donde comienzan a causar todo tipo de problemas. Como tal, Leeners y su equipo han creado la teoría de que estas lesiones endometriales pueden activar el sistema inmune causando inflamación. Su teoría se basa en investigaciones pasadas, que sugieren que las citocinas pueden desempeñar un papel en la fatiga.

Los investigadores no solo preguntaron a los participantes sobre la fatiga, sino que también les solicitaron información sobre sus antecedentes médicos y familiares, su estilo de vida y estado mental, y si, por el otro lado, habían experimentado algún tipo de insomnio.

Al analizar todos estos datos, los investigadores encontraron que las mujeres con fatiga y endometriosis tuvieron un aumento de siete veces en el insomnio, un aumento de cuatro veces en la depresión, un aumento del dolor dos veces y un aumento de casi 1.5 veces en el estrés laboral.

En un círculo vicioso, el estudio concluye que el estrés crónico puede provocar fatiga suprarrenal, lo que podría ser otra posible explicación de la relación entre la endometriosis y la fatiga.

Con los resultados de esta investigación, ahora se pueden generar nuevas y mejores formas para tratar a los pacientes con endometriosis.

Además de tratar la endometriosis de manera general, sería bueno reducir el insomnio, la depresión, el dolor y el estrés laboral en estos pacientes para controlar mejor su fatiga.

La investigación también encontró que los pacientes que aceptaron de manera positiva sobrellevar su endometriosis, padecían menos depresión, mientras que aquellos que tenían dificultad para afrontar su enfermedad sufrían más fatiga.

Por lo tanto, los investigadores sugieren que la fatiga en la endometriosis podría ser también resultado de una mala actitud hacia afrontar la enfermedad.

En otras palabras, vivir con endometriosis es difícil, pero si los pacientes no reciben el apoyo adecuado de sus profesionales de la salud, las cosas empeoran.

Para mejorar la calidad de vida de mujeres con esta enfermedad, se debe investigar y abordar la fatiga. Debería convertirse en una parte rutinaria de la atención médica y los médicos deberían investigar y abordar este problema cuando debatan con sus pacientes las mejores formas de administrar y tratar la enfermedad.

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