El estrés crónico podría estar causando más daño del que pensábamos. Un estudio ha encontrado una asociación entre una variedad de trastornos relacionados al estrés y el riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes como la artritis y la enfermedad de Crohn.
Si bien los vínculos entre el estrés mental y el deterioro físico se han identificado antes, pocos estudios han examinado la relación entre el estrés psiquiátrico y el sistema inmune. Al parecer el riesgo de padecer enfermedades autoinmunes, donde el mecanismo de defensa del cuerpo se vuelve hacía si mismo, pudiera desencadenarse a causa de el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

Este vínculo resulta ser muy preocupante, pero a la vez, nos proporciona pistas acerca de cómo desarrollar mejores tratamientos.
Al analizar los datos recopilados por el sistema nacional de salud sueco, los investigadores identificaron a 106,464 personas diagnosticadas con trastornos de estrés, incluido el TEPT. Estas personas se compararon con 126, 652 personas sin trastornos de estrés y más de un millón de personas de la población general. Se hizo el estudio de más de 30 años de registros médicos de estos individuos.

Las personas con desórdenes de estrés tenían entre 30 y 40 % más probabilidades de desarrollar una de las 41 enfermedades autoinmunes.
La relación entre los trastornos de estrés y las enfermedades variaban, por ejemplo, las personas con TEPT que tomaban antidepresivos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) tenían un riesgo particularmente alto de desarrollar enfermedades autoinmunes.

De acuerdo a los investigadores, esto podía ser un marcador de la gravedad del trastorno de estrés y las personas que son más afectadas tienen más probabilidades de recibir antidepresivos recetados. También vale la pena señalar que mientras el uso de ISRS prolongado exista, mayor será el riesgo.

La mejor recomendación tras este descubrimiento es buscar ayuda cuando se tiene alguna reacción emocional severa o factores estresantes de la vida.

Los investigadores piensan que esto también puede estar relacionado al hecho de que las personas con estrés tienden a beber más alcohol o dormir menos. Otra posibilidad es que algún tercer factor, aún desconocido esté aumentando el riesgo de enfermedades autoinmunes y trastornos de estrés al mismo tiempo.

Definitivamente se necesita más investigación para saber exactamente porqué estos datos pueden estar relacionados. Sin embargo, lo ideal es siempre darle importancia a nuestra salud mental para evitar ser parte de las estadísticas.

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