La Organización Mundial de la Salud ha incorporado en la lista de condiciones de salud mental la adicción a los juegos. Esto aparecerá en la nueva versión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD, por sus siglas en inglés), la lista estandarizada de enfermedades médicas utilizada por todo el mundo.

Esta adición está destinada a ayudar a los profesionales de la salud a definir el punto en el que el pasatiempo, se vuelve problemático. Esto también podría ayudar a las personas que tienen este problema a encontrar un tratamiento adecuado.

El ICD considera que existe un trastorno de comportamiento hacia los juegos cuando el paciente cumple estas tres condiciones:

  1. La persona pierde el control sobre sus hábitos de juego
  2. La persona da prioridad a jugar sobre otros intereses de la vida o actividades diarias
  3. La persona no sabe detenerse. Sigue jugando a pesar de saber las consecuencias negativas

Este patrón de comportamiento debe ser claro por un periodo de un año antes de realizar un diagnóstico.

Aunque el ICD por fin tiene una clara definición de este trastorno, el definir comportamientos como el juego como adictivo o como un problema de salud todavía es controversial. Algunos investigadores argumentan que el comportamiento problemático de los juegos es parte de un síntoma de lucha de salud mental en lugar de un problema de salud mental por sí mismo.

El término “juego” abarca una amplia gama de actividades que pueden ser solitarias o actividades sociales. Esto incluye desde jugar un juego de acertijo en el teléfono mientras viajas, hasta reunirte con amigos a jugar videojuegos.

La definición de la OMS no implica que todos los juegos son adictivos y mucho menos específica una cantidad exacta que genere un trastorno. Se considera solamente un problema de salud mental cuando le necesidad de jugar se convierte lo suficientemente severo como para producir una angustia marcada o deterioro significativo en el funcionamiento personal, familiar, social, educativo u ocupacional. En otras palabras, la adicción debe estar dañando relaciones personales o interfiriendo en la escuela o el trabajo para considerase un problema real.

Acerca de la psicología de los juegos

La comunidad psicológica ha estado debatiendo por algún tiempo, si los juegos son lo suficientemente adictivos como para ser un trastorno. Hasta el momento, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría se ha negado a clasificar la adicción al juego como un trastorno, pero acepta que merece más investigación.

Antes de la decisión de la OMS, la Sociedad para la División de Tecnología y Psicología de los Medios de la Asociación Estadounidense de Psicología publicó una declaración en la que expresaba su preocupación por la idea de clasificar la adicción a los juegos como un trastorno mental debido a la falta de investigación en el tema.

Parte del problema es cómo distinguir entre simplemente pasar mucho tiempo jugando juegos y un comportamiento adictivo real. Los científicos necesitan establecer una distinción clara entre alguien que puede usar videojuegos en exceso y alguien que esta experimentando un deterioro significativo en su vida diaria como consecuencia de su adicción a los juegos.

Hay muchas historias de personas que han destruido su vida por tener una adicción a jugar. Los juegos a menudo están diseñados para obligar a las personas a seguir jugando y en algunos casos, para seguir gastando dinero. Los juegos compulsivos y el uso problemático de sustancias también pueden ir de la mano.

Algunos juegos pueden servir como un mecanismo de adaptación disfuncional. Es común que una persona con depresión o ansiedad recurra a los juegos o abuse de sustancias como el alcohol como una forma de aliviar sus síntomas.

El lado positivo de los juegos

Averiguar el grado en que los juegos se vuelven dañinos tiene que ver con el contexto. La investigación ha demostrado que jugar puede aliviar el estrés, mejorar las habilidades de resolución de problemas y mejorar los rasgos como la coordinación ojo-mano.

Las tecnologías como la realidad virtual, también se pueden usar como parte de una terapia psicológica. Sin embargo, las personas pueden luchar para encontrar un equilibrio saludable con los juegos. Los investigadores aún intentan comprender los riesgos y efectos de esta actividad, ya que recientemente se ha convertido en un pasatiempo común.

La OMS crea la lista de ICD para que cada país pueda usar un sistema estandarizado para clasificar las enfermedades. Eso permite una forma unificada de identificar enfermedades y hacer un seguimiento de cuán comunes son ciertos diagnósticos. Pasará algún tiempo antes de que el ICD sea implementando por todos los países ya que cada sistema de atención médica decide cuándo implementar la lista más actualizada.

Mientras tanto, la investigación sobre los efectos de los juegos continuará.

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