Una mujer de Florida, diagnosticada con cáncer de mama terminal, se encuentra libre de esta enfermedad gracias a una nueva terapia que consiste en el uso de sus propias células inmunes.

Se informaron los mismos sorprendentes resultados con un paciente de cáncer de hígado y otro de cáncer de colon avanzado. Los tres pacientes fueron tratados por el equipo del Instituto Nacional de Cáncer dirigido por Steven Rosenberg, un pionero de la inmunoterapia.

El equipo secuenció para cada paciente los genomas de sus tumores para encontrar mutaciones, luego probó las células inmunes extraídas de los cánceres para identificar cuáles podrían reconocer los defectos.

Estas células, se multiplicaron en el laboratorio para después regresarlas al cuerpo del paciente, donde tuvieron la tarea de atacar los tumores.

Rosenberg enfatizó que el enfoque, llamado terapia de células adoptivas, es experimental y que muchos otros pacientes que recibieron los mismos tratamientos no respondieron de igual manera. Sin embargo, dijo que los tres casos apuntan a un posible “anteproyecto” para atacar una amplia gama de tumores sólidos avanzados de órganos internos, como el estómago, el esófago y el ovario.

Estos tumores malignos representan la mayoría de los casos de muerte por cáncer en los Estados Unidos.

El caso de cáncer de mamá apareció en la revista Nature Medicine el lunes. Los otros dos casos fueron descritos en revistas científicas entre 2014 y 2016.

El último caso involucra a Judy Perkins, una ingeniera de 52 años que vive en Port St. Lucie, Florida y se sometió a una mastectomía después de haber sido diagnosticada con cáncer de mama en etapa temprana en 2003.

Una década más tarde, descubrió que el cáncer se había extendido a otras partes de su cuerpo. Ella se sometió a múltiples tratamientos, los cuales todos fracasaron. Una reunión casual con un científico del Instituto Nacional de Cáncer fue lo que la llevó a inscribirse a la prueba de este nuevo tratamiento en 2015.

Uno de sus tumores, extirpado quirúrgicamente, tenía 62 mutaciones diferentes. Los investigadores también eliminaron las células inmunitarias del tumor y encontraron algunas que atacaban a cuatro de sus defectos. Después, multiplicaron su número a millones.

Perkins primero recibió quimioterapia seguido de la infusión de células inmunes. Cinco meses después, el cáncer no había regresado.

Como cualquier investigación, los experimentos con un paciente o incluso con un número pequeño de pacientes no prueba que el tratamiento sea efectivo para todos. Sin embargo, esta nueva terapia marca la pauta para la generación de nuevos tratamientos inmunológicos para tratar el cáncer y otras enfermedades.

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