Según un nuevo informe, la mayoría de las mujeres con el tipo de cáncer de mama más común en etapa inicial no necesitan un tratamiento de quimioterapia después de la cirugía. Este nuevo informe seguro reducirá la cantidad de tratamientos de quimioterapia.

Los hallazgos provienen del ensayo de tratamiento de cáncer de mama más grande realizado hasta la fecha. Mostraron que la mayoría de los pacientes que tienen un riesgo intermedio de recurrencia del cáncer (un grupo de aproximadamente 65,000 mujeres al año en Estados Unidos) puede evitar la quimioterapia y sus efectos secundarios a menudo debilitantes.

El mismo estudio de una década de duración, había confirmado previamente que los pacientes con bajo riesgo, según lo determinado por medio de una prueba genómica, pueden omitir la quimioterapia.

Los dos grupos, en conjunto, representan alrededor del 70% de las mujeres diagnosticadas con el tipo de cáncer de mama más común. Esto significa que más de 85,000 mujeres al año, pueden omitir el tratamiento de quimioterapia de manera segura.

Otros pacientes pueden cambiar su enfoque de tratamiento según los resultados de este último estudio.

El cáncer en cuestión es provocado en mayor medida por hormonas, no se ha propagado a los ganglios linfáticos y no contiene una proteína llamada HER2. En general, después de la cirugía, estos pacientes reciben terapia endocrina, como el tamoxifeno, que está diseñado para bloquear los efectos estimulantes del cáncer por hormonas.

Otis Brawley, director médico y científico de la American Cancer Society, calificó el ensayo como un buen ejemplo de “medicina de precisión” y dijo que salvaría a muchas mujeres de la quimioterapia innecesaria.

Los resultados provienen de un ensayo patrocinado por el gobierno federal llamado TAILORx, que fue diseñado para ayudar a los médicos a adaptar de forma más precisa los tratamientos para el cáncer de mama en etapa inicial.

Desde 2006, el ensayo ha enrolado a más de 10,000 mujeres en los Estados Unidos y otros cinco países. Los últimos resultados se presentaron el domingo por la mañana en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica en Chicago y se publicaron en el New England Journal of Medicine.

Los tumores de los pacientes se analizaron mediante una prueba llamada Oncotype DX, que examina la actividad de 21 genes para predecir el riesgo de recurrencia en 10 años.

Estudios anteriores habían dejado claro que las mujeres con puntajes bajos en esta prueba, podán omitir el tratamiento de quimioterapia. La pregunta pendiente fue: ¿Qué deberían de hacer las mujeres que obtiene puntajes de rango medio?

Para encontrar la respuesta, los investigadores asignaron aleatoriamente a más de 6700 mujeres con puntuaciones intermedias (11 a 25) a dos grupos. Después de la cirugía, un grupo recibió terapia endocrina solamente, mientras que el otro se trató con terapia endocrina más quimioterapia.

Los pacientes con puntaje de recurrencia de 16 y más, obtuvieron un beneficio sustancial de la quimioterapia por lo que si deberían de considerarlo.

Phyllis Laccetti, una enfermera nocturna de 58 años en Montefiore, fue diagnosticada con cáncer en el seno derecho en 2007. Le realizaron una tumorectomía, seguida de una mastectomía, y obtuvieron un puntaje de recurrencia de 12 o 13, lo que la colocó en el rango medio.

Phyllis, se enroló en el ensayo TAILORx y se sintió aliviada de haber sido asignada aleatoriamente al grupo que no recibió quimioterapia. Ella solo recibió tamoxifeno.

Debido a su trabajo como enfermera, estaba familiarizada con los duros efectos de la quimioterapia. También observó a su hermano y hermana, que murieron de cáncer de tiroides y leucemia, respectivamente, sufrir a través de tratamientos de quimioterapia.

El cáncer de Laccetti no ha regresado.

Los resultados del ensayo son la última pieza del rompecabezas sobre cómo tratar el cáncer de mama en etapa inicial. La mayoría de los pacientes con la enfermedad tienen una tasa de supervivencia alta, pero sus pronósticos empeoran drásticamente si su cáncer regresa en otras partes del cuerpo.

Debido a eso, muchas mujeres con cáncer en etapa inicial solían recibir quimioterapia con la esperanza de prevenir cualquier diseminación.

Pero en los últimos años, como muchos médicos concluyeron que las mujeres con cáncer en etapa temprana estaban siendo tratadas en exceso, redujeron el uso de quimioterapia, lo que puede causar náuseas, fatiga y, en casos raros, complicaciones más graves como leucemia e insuficiencia cardíaca. Oncotype DX ha estimulado la tendencia y es probable que la acelere.

Sin embargo, este estudio ha sido muy debatido. Algunos médicos advierten que la quimioterapia salva vida y que una disminución de el uso de este tratamiento puede ser muy peligrosa.

James Doroshow, director de la división de tratamiento y diagnóstico del cáncer en el Instituto Nacional del Cáncer, que fue el principal patrocinador del estudio, predijo que el ensayo provocaría cambios en el tratamiento de cáncer de mama. Él espera que las pautas de tratamiento cambien rápidamente según el estudio, que fue conducido por un grupo de investigación llamado ECOG-ACRIN. Agregó que era importante que el gobierno federal financiara el estudio porque la industria farmacéutica tiene poco interés en patrocinar ensayos que den como resultado una reducción del tratamiento.

Fuente