Los científicos han producido las primeras córneas humanas para impresión en 3D en un laboratorio. Esto muestra cómo podríamos ser capaces de crear partes vitales de nuestra anatomía y a la vez salvar a millones de personas de la ceguera relacionada con el daño corneal.

La córnea, la membrana en la parte frontal del ojo, es esencial para ayudarnos a enfocar correctamente. También es un agente protector para nuestros ojos. Siendo esta parte del ojo tan importante, su daño puede ser devastador.

Como resultado, las córneas humanas están en demanda. Alrededor de 10 millones de personas en todo el mundo están esperando un trasplante de córnea para solucionar sus problemas de visión, otros 5 millones de personas ya han quedado completamente ciegas debido a la cicatrización de la córnea.

Si se lograra producir córneas, entonces muchas personas podrían recibir ayuda. Esto es algo que los investigadores de la Universidad de Newcastle están intentando hacer.

“Muchos equipos en todo el mundo han estado buscando la bio-tinta ideal para hacer que este proceso sea factible”, dice el investigador principal Che Connon. “Ahora tenemos células madre listas para usar que contienen bio-tinta que permiten a los usuarios comenzar a imprimir tejidos sin tener que preocuparse por el crecimiento de las células por separado”.

La bio-tinta, mezcla proteínas de alginato y colágeno y ha sido desarrollada para cumplir un conjunto muy específico de criterios: ser lo suficientemente rígido para mantener su forma y ser lo suficientemente suave para caber a través de la boquilla de una impresora 3D. La estructura también debe ser capaz de permitir el crecimiento de células del estroma corneal humano, tomadas de un donante.

Esta prueba de concepto cumplió todos los requisitos: los científicos pudieron imprimir una córnea en menos de 10 minutos.

Anteriormente, el mismo equipo había utilizado un hidrogel similar para mantener las células madres vivas durante semanas a temperatura ambiente. Ahora han podido transferir esto a una córnea utilizable, con células que permanecen viables al 83% después de una semana completa.

Los investigadores señalan que es posible que pasen años antes de que esto pueda perfeccionarse y ampliarse. Al igual que otros intentos de desarrollo de córneas humanas en el laboratorio, es necesario llevar a cabo un proceso constante y cauteloso.

Sin embargo, este es un paso increíble hacia una solución que podría brindar un suministro ilimitado de córneas para trasplante en cualquier parte del mundo.

Además, podrían personalizarse para adaptarse a cada paciente gracias a la tecnología de impresión 3D que también se ha probado con corazones artificiales y otros tejidos.

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