Cada vez son más las personas comprando suplementos de colágeno para mejorar el aspecto cansado y de envejecimiento.

Por un tiempo, se puso de moda la tendencia de consumir más colágeno por medio de los alimentos sin embargo cada vez es más común que los productos en el mercado se publiciten con aditivos de colágeno. Al igual que cualquier moda pasajera de la salud, es necesario siempre saber la verdad antes de dejarnos llevar por su consumo.

¿Qué es el colágeno? El colágeno es un grupo de proteínas estructurales fibrosas que ayudan a mantener unidos los tejidos del cuerpo. Se encuentra en todas partes del cuerpo, desde la piel hasta los tendones y los huesos. Nuestro cuerpo logra la generación de proteína por medio de la unión de unidades de aminoácidos de cadenas largas.

Si eres carnívoro, probablemente ya estas consumiendo suficientes aminoácidos. El cuerpo rompe el colágeno en el intestino y reutiliza sus piezas para construir más proteínas de diferentes formas y variedades. Las plantas no producen proteína, pero proporcionan los elementos necesarios para su fabricación.

Al igual que con cualquier suplemento, comer más nutrientes con la esperanza de aumentar los beneficios es como pensar que al tirar piezas de motor se puede tener muchos automóviles.

La cuestión se reduce a si el problema, como la piel vieja o las articulaciones defectuosas, es causado por la escasez de esos bloques de construcción de aminoácidos en esa línea de producción celular u otra cosa.

Aquí es donde las cosas se pueden complicar. Para la mayoría de las personas, es poco probable que el consumo de colágeno brinde resultados significativos. Los humanos evolucionamos para hacer mucho con una menor variedad de alimentos, por lo que es probable que la mayoría tenga suficientes aminoácidos a pesar de llevar una mala dieta.

Eso no quiere decir que no exista una cantidad de personas que solo puedan beneficiarse de nos pocos bloques de construcción de colágeno en su ingesta dietética.

Un estudio doble ciego publicado en 2014, encontró una diferencia lo suficientemente significativa en la elasticidad de la piel de alrededor de 50 mujeres de mediana edad que incluyeron unos gramos de colágeno a su dieta diaria durante un par de meses. El año pasado, un estudio realizado en ratones, también encontró beneficios ante el consumo de colágeno.

Sin embargo, antes de confundir algunos resultados positivos con la luz verde para consumir suplementos alimenticios con colágeno, es importante tener en cuenta que unos cuantos estudios prometedores no equivale a algo definitivo.

Por una parte, no hay suficiente investigación sobre el tema. Al igual de los antioxidantes, algunos estudios pueden exagerar resultados con la finalidad de lograr la comercialización de productos.

Incluso, si tales conclusiones resultan ser correctas, no hay nada sólido que señale el camino hacia un mecanismo subyacente que destaque los riesgos potenciales de su consumo excesivo.

¿Podría un pequeño cambio en la dieta producir mejores resultados? ¿Cómo afecta el exceso de colágeno a la microflora intestinal?

Por último, es importante destacar que al seguir estas modas que consumo, también corremos el riesgo de consumir productos falsificados que solo aprovechan la oportunidad para entrar a un mercado con demanda.

La regulación es la clave. Sin un control cuidadoso de dónde se obtiene esta carga de tejido conectivo molido, es difícil decir qué es lo que en realidad consumen los suplementos que compramos.

Lo ideal es no consumir suplementos que desconocemos su contenido real. No tires tu dinero, lo mejor es tener una dieta saludable y balanceada.

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