Aunque nuestra sed de alcohol se remonta a la Edad de Piedra, hasta la fecha nadie a descubierto una manera efectiva de lidiar con la resaca.

Aunque no lo creas, del 8 al 10% de las visitas a la sala de emergencias de los Estados Unidos se debe a una intoxicación alcohólica aguda. El alcohol es el principal factor de riesgo de muerte prematura y discapacidad entre las personas de 15 a 49 años y su abuso conduce a graves problemas de salud, incluido el cáncer cardiovascular y hepático.

A pesar de saber estas implicaciones en su consumo, los tratamientos actuales para la sobredosis de alcohol dependen en gran medida de las enzimas del cuerpo para descomponer esta droga por lo que diseñar un antídoto que ayude a las personas a disfrutar del alcohol y al mismo tiempo crear una terapia que salve vidas para tratar enzimas de intoxicación y sobredosis en la sala de emergencias es una excelente idea.

Entre el profesor Cheng Ji, un experto en enfermedades hepáticas de la Escuela de Medicina Keck en la Universidad del Sur de California y un estudiante graduado Duo Xu, se desarrolló un antídoto a base de cápsulas llenas de enzimas naturales que generalmente se encuentran en las células del hígado para ayudar al cuerpo a procesar el alcohol más rápido.

Inspirado por el enfoque del cuerpo para descomponer el alcohol, se eligieron tres enzimas naturales que convierten el alcohol en moléculas inocuas que luego se excretan. Puede sonar simple porque estas enzimas no son nuevas pero la parte difícil como todo tratamiento nuevo era encontrar una forma segura y efectiva de adminístralas en el hígado.

Para proteger las enzimas, se envolvió cada una en un caparazón, utilizando un material que la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) ya había aprobado para el uso en píldoras.

Luego se les inyecto nano cápsulas en las venas de los ratones “borrachos”, donde se precipitaron a través del sistema circulatorio llegando finalmente al hígado donde ingresaron a las células y sirvieron como mini-reactores para digerir el alcohol.

Se mostró que en ratones ebrios (los cuales se duermen mucho más rápido que los humanos cuando consumen alcohol), el tratamiento disminuyó el nivel de sangre en un 45% en solo cuatro horas en comparación con los ratones que no recibieron el tratamiento.

Mientras tanto, la concentración en sangre de acetaldehído (producido durante el metabolismo del alcohol), un compuesto altamente tóxico y cancerígeno que causa dolores de cabeza y vómito y responsable de que las personas se sonrojen al beber, permaneció extremadamente bajo.

Los animales que recibieron la droga, despertaron de su sueño inducido por el alcohol más rápido que sus contrapartes no tratadas. La capacidad de descomponer el alcohol rápidamente de manera eficiente, debería ayudar a los pacientes a despertarse antes y prevenir el envenenamiento por alcohol. También debe proteger el hígado de estrés y daño asociado con el alcohol.

Actualmente se están completando pruebas para garantizar que las nano cápsulas sean seguras y no desencadenen efectos secundarios inesperados o peligrosos. Si los tratamientos se muestran positivos en animales, se pueden comenzar a hacer ensayos clínicos en humanos en tan pronto como un año.

Este tipo de antídoto no evita que las personas se excedan en el consumo de alcohol, pero podría ayudarles a recuperarse más rápido. Mientras tanto, lo idea es beber de manera responsable para cuidar nuestra salud.

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