Todos estamos muy familiarizados con las devastadoras consecuencias de la enfermedad de Alzheimer. Los científicos siguen trabajando en descubrir cómo comienza en el cerebro. Un nuevo estudio señala el colesterol cerebral como sospechoso principal.

Basado en el modelo in vitro, se logró demostrar que el colesterol acelera la agregación de las moléculas de beta amiloide (Aβ) por un factor de 20. Se cree que esta acumulación de proteínas beta amiloide es crucial en la forma en que el Alzheimer destruye las células del cerebro.

Mientras que otros estudios han relacionado el colesterol alto con un mayor riesgo de Alzheimer, este es el primer estudio que muestra por primera vez cómo las moléculas de colesterol pueden actuar como un catalizador para hacer que las moléculas beta amiloide se agrupen en placas.

Aunque todos estamos muy familiarizados con el colesterol en la dieta, una cuarta parte del colesterol se encuentra en el cerebro.

Además, el colesterol no puede cruzar la barrera hematoencefálica, el cerebro hace su propia asignación. Eso significa que tener un alto nivel de colesterol en la sangre, que se asocia con diversas enfermedades cardiovasculares, no está necesariamente relacionado con tener un alto nivel de colesterol en el cerebro.

Para complicar aún más las cosas, el colesterol es realmente muy importante para hacer funcionar el cerebro. No podemos simplemente deshacernos de él.

Lo que los investigadores observaron fueron las moléculas beta amiloides adheridas a las membranas de las células lipídicas que contenían colesterol, dando a las moléculas una forma de agruparse y comenzar a agregarse.

Esto ayuda a explicar por qué las moléculas beta amiloide, generalmente presentes en niveles muy bajo en el cerebro, de repente puede comenzar a agruparse en neuronas sanas para impulsar el Alzheimer.

Debido a que el colesterol juega un papel vital en el funcionamiento normal de las células, no es buena idea tratar de reducir la concentración de colesterol en el cerebro. Se necesita un enfoque diferente de tratamiento.

“La pregunta para nosotros ahora no es cómo eliminar el colesterol del cerebro, sino cómo controlar el papel del colesterol en la enfermedad de Alzheimer a través de la regulación de su interacción con la beta amiloide”, explica el investigador principal de este estudio.

Durante varios años, los científicos han estado analizando la relación entre el colesterol en el cerebro y la función cognitiva, pero los resultados hasta ahora han sido inconsistentes e inconclusos. Ahora los investigadores tienen más datos para el rompecabezas.

El colesterol requiere portadores específicos de proteínas para transportarlo alrededor del cuerpo y a medida que envejecemos, estos portadores se vuelven menos efectivos. El desequilibrio químico que causa es tema para nuevas investigaciones.

Las estadísticas muestran que existen aproximadamente 47 millones de personas viven actualmente con Alzheimer en todo el mundo. Se espera que esta cifra aumente bruscamente en el futuro. Ahora la tarea es tratar de comprender cómo detener esta cifra en constante crecimiento en base a los descubrimientos de estas investigaciones.

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