Una sala de emergencias es bastante caótica. Los doctores siempre hacen lo posible para salvar vidas. Sin embargo, para algunos pacientes, el tipo de sangre hace la diferencia entre sobrevivir o no sobrevivir.

Un nuevo estudio que analizó las tasas de mortalidad de 900 pacientes admitidos en una sala de emergencia japonesa con traumas físicos graves descubrió que el tipo de sangre era un factor determinante en el destino de los pacientes.

“La pérdida de sangre es la principal causa de muerte en pacientes con traumatismo severo, pero los estudios sobre la asociación entre diferentes tipos de sangre y el riesgo de muerte por trauma han sido escasos”, explica el especialista en traumatismo Wataru Takayama Wataru Takayama del Hospital Universitario Médico de Tokio. “Queríamos probar la hipótesis de que la supervivencia del trauma se ve afectada por las diferencias en los tipos de sangre”.

Para hacerlo, el equipo de Takayama recopiló los registros de 901 pacientes con traumatismo grave que asistieron a uno de los dos centros médicos de atención de emergencia en Japón entre 2013 y 2016.

El equipo descubrió que los pacientes con sangre tipo O, que constituían casi un tercio de los pacientes incluidos en este estudio, tenían una posibilidad drásticamente mayor de morir.

La tasa de mortalidad entre los pacientes con sangre tipo O fue del 28%. Casi tres veces mayor que la tasa de mortalidad de los otros pacientes en el estudio con otros tipos de sangre. La diferencia es bastante considerable pero ¿por qué sucede?

Dado que este estudio fue observacional, es imposible saber con certeza el motivo, pero los investigadores creen que podría deberse a niveles más bajos de un agente de coagulación de la sangre es reducido en las personas con sangre tipo O.

“Varios estudios han informado que los pacientes con sangre tipo O tienen un 25-30 % menos de niveles plasmáticos de factor de von Willebrand (vWF) que aquellos con otros tipos de sangre, lo que aumentaba el riesgo de hemorragia”, explican los autores en su artículo.

El vWF desempeña un papel decisivo en la hemostasia primaria [la interrupción de la hemorragia] al mediar la adhesión de las plaquetas sanguíneas al subendotelio de las paredes dañadas de los vasos y promover la agregación de las plaquetas activadas.

Si esa hipótesis es correcta, y los investigadores reconocen que aún hay muchas cosas que desconocemos acerca de cómo los diferentes tipos de sangre contribuyen a la hemostasia.

Hasta que sepamos más, el equipo dice que es vital que otros investigadores estudien esta asociación entre el tipo de sangre O y la mortalidad. Este tipo de sangre también se ha asociado a otros problemas como el riesgo de ataque cardiaco y accidentes cerebrovasculares.

Aunque no se puede hacer nada para alterar el tipo de sangre, el reconocer el riesgo, permite una mejor atención.

Fuente