Definitivamente el cuerpo necesita vitamina D para mantenerse fuerte y saludable. El esteroide de origen natural, ayuda a nuestros cuerpos a absorber el calcio y a la formación de huesos.

La deficiencia de vitamina D, puede desarrollar raquitismo en niños y en adultos, una afección similar llamada osteomalacia. Es bien conocido, que tomar sol nos ayuda a absorber la Vitamina D, sin embargo, la mayoría de las personas ya obtienen suficiente vitamina D de alimentos y suplementos sin la necesidad de exponerse al agresivo sol.

¿Cuánta vitamina D es suficiente?

Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, recomiendan que el adulto promedio consuma alrededor de 600 UI de vitamina D por día. La dosis recomendaba para bebes es de 400 UI y para adultos mayores de 70 años, 800 UI.

Como referencia, el suministro de vitamina D de un día entero equivale a una porción de 85 g de salmón (450 UI), una taza de leche (120 UI) Y beber una taza de jugo de naranja fortificado con vitamina D (140 UI).

La cantidad de vitamina D que se puede obtener al estar bajo del sol depende de una serie de factores, entre los que incluyen: la contaminación del aire, la sombra, la edad, el peso e incluso la temperatura de la piel.

Hasta el 41% de los adultos estadounidenses entre las edades de 20 y 64 años, no pueden obtener la cantidad recomendada de vitamina D. Sin embargo, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, informan que los afroamericanos son los que tienen las deficiencias de vitamina D más elevados, sin embargo, tienen una mayor densidad ósea y menos fracturas en comparación con otros grupos étnicos. Esto sugiere que la relación entre el consumo de vitamina D y la salud ósea es más complicada de lo que pensábamos.

David Leffell, Jefe de Cirugía Dermatológica de Yale, dice que no es necesario tomar sol para obtener vitamina D ya que es una idea peligrosa. “No es necesario vivir debajo de una roca”, dijo, “pero mantenerse protegido de los rayos ultravioletas UVB cuando está afuera este verano es una forma importante de prevenir el cáncer de piel.”

Leffell recomienda a sus pacientes que lleven un bloqueador solar cuando pasen tiempo afuera, incluso en días nublados o lluviosos. Esto es especialmente importante durante los meses de verano más cálidos, cuando el índice UV aumenta y el sol se vuelve más potente.

¿Cuánta protección solar se necesita? ¿Dónde deberías usar protección solar?

Leffell dice que él usa una crema FPS-30 y para la mayoría de las personas esto da suficiente escudo para combatir el 96% de los dañinos rayos solares UVB que causan quemaduras en la playa.

Las personas más sensibles y de piel más clara pueden optar por una opción FPS-50, pero Leffell dice que cualquier FPS superior a 50, solo ofrece mínimos beneficios adicionales.

Cualquiera que sea la dosis que elijas para cuidar tu piel es importante recordar que los números de FPS (factor de protección solar) indican el nivel de protección que puedes obtener solo durante las primeras dos horas después de aplicar un protector solar. Después de eso, ya no son tan efectivos.

Por lo tanto, es importante que se aplique protección solar cada dos horas, especialmente en áreas más propensas a cáncer de piel como la parte superior de las orejas, la frente, las mejillas y la nariz.

Utilizar ropa para protegerte del sol también es una buena idea, especialmente para puntos difíciles de alcanzar como la espalda y hombros.

Leffell dice que las mujeres deben tener especial cuidado para proteger la “V” el pecho ya que un año en esta zona es difícil de revertir cosméticamente con láser. Para los hombres, se recomienda que cualquier persona que haya perdido un poco de cabello, aplique protector solar en sus zonas calvas y el cuello. Es una excelente idea siempre usar un sombrero.

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