La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune que ralentiza la comunicación en el cerebro y la médula espinal, causando problemas con la visión, el equilibrio, el control muscular y otras funciones básicas.

A pesar de que la enfermedad afecta a 2.3 millones de personas en todo el mundo, los científicos aún no están seguros de cuál es la causa. Los investigadores de la Universidad de Exter, han descubierto que la exposición a una toxina específica que se encuentra principalmente en las ovejas, está relacionada con el desarrollo de EM.

Esto no significa que la exposición a toxinas u ovejas cause EM, pero el resultado se suma a un cuerpo de investigación creciente que sugiere que vale la pena investigar más para comprender mejor los factores desencadenantes de esta enfermedad.

El último estudio, examinó a 250 personas, la mitad con EM. Los hallazgos revelaron que casi el 43% de los pacientes con EM transportaban anticuerpos para la toxina épsilon, lo que significa que la toxina estuvo presente el tiempo suficiente para que el sistema inmunológico reaccionara.  En comparación, solo el 16% de los participantes que no tenían EM, tenían anticuerpos para esta toxina.

Debido a que la bacteria Clostridium perfringens, produce la toxina en el intestino de las ovejas, los investigadores concluyeron que las personas podrían infectarse con la toxina si viven o trabajan cerca de las ovejas.

Aun así, a pesar de que la tasa de EM es generalmente más alta en regiones con muchas ovejas, esto no quiere decir que la exposición a la toxina necesariamente cause EM.

La idea de la investigación provino de un estudio anterior en los Estados Unidos, que encontré que los anticuerpos contra la toxina épsilon eran más prevalentes en los pacientes con EM que en los controles sanos. Los resultados sugieren que la toxina épsilon podría desempeñar un papel de desarrollo de la EM.

La idea tiene un sentido lógico: se ha descubierto que la exposición a esta toxina rompe la cubierta que cubre los nervios y permite que los impulsos se realicen a la mayor velocidad.

Como resultado, algunos expertos plantean la hipótesis de que la toxina podría desencadenar EM.

Si bien el estudio más reciente ha confirmado que los pacientes con EM tienen dos veces más probabilidades de estar expuestos a la toxina, se necesita más investigación para que los científicos entiendan exactamente qué papel desempeña la toxina en la EM.

Si se demuestra el vínculo entre la toxina épsilon y la EM, entonces esto sugeriría que la vacunación sería un tratamiento eficaz para su prevención o en las primeras etapas de la enfermedad. Para una enfermedad que actualmente no tiene cura, una vacuna para la EM sería revolucionaria.

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