Todos sabemos que una dieta rica en alimentos procesados no hace bien a la salud, pero un estudio realizado en 2015, nos proporciona las bases para demostrar cuán rápido la comida rápida puede desencadenar cambios biológicos.

En el estudio, los investigadores solicitaron a 20 estadounidenses amantes de la comida rápida, que intercambiaran dietas con 20 personas que vivían en zonas rurales de Sudáfrica. Los investigadores descubrieron que en dos semanas, los sudafricanos habían sufrido cambios notables en los biomarcadores que indicaban riesgo de cáncer de colon. Los estadounidenses que siguieron la dieta de los Sudafricanos en zona rural, redujeron en gran medida estos biomarcadores.

El estudio surgió luego de que los investigadores notaran que los afroamericanos tienen una tasa de cáncer de colon 13 veces mayor que los sudafricanos rurales. Se sabía que esta diferencia se debía a que los estadounidenses seguían dietas bajas en fibra y alta en proteínas y grasas animales. Lo que no sabían los investigadores, es qué tan rápido un cambio en la alimentación podía afectar el riesgo de cáncer de colon.

Para averiguarlo, se tomaron 20 voluntarios sanos de mediana edad de cada comunidad y se realizó un intercambio de alimentos, por 2 semanas, bajo estrecha supervisión.

Durante este tiempo, los estadounidenses comieron dietas bajas en grasa y con alto contenido de fibra, mientras que los sudafricanos, comieron dietas bajas en fibra y grasas, hamburguesas y papas fritas. Los investigadores midieron biomarcadores importantes antes y después del cambio de dieta que indican el riesgo de cáncer de colon, incluida la presencia de moco y bilis.

Los resultados fueron sorprendentemente rápidos.

Aunque este estudio fue muy pequeño, coincide con una gran cantidad de investigaciones existentes que vinculan las dietas deficientes con enfermedades debilitantes.

Los investigadores estiman que, hasta un tercio de los casos de cáncer intestinal, se podría evitar haciendo cambios en la dieta. Un estudio publicado a principios de este año, demostró que 5 días de una dieta alta en grasa puede cambiar la forma en la que nuestros cuerpos procesan los alimentos.

En ratas, también toma solo dos semanas en una dieta de comida chatarra para cambiar su comportamiento alimenticio. Mientras más investigación haya sobre qué tan rápido la fibra puede cambiar nuestros cuerpos, es necesario que cambiemos nuestra alimentación para estar más sanos lo antes posible.

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