Tenemos un serio problema. En cualquier momento, una pandemia global potencialmente mortal podría surgir y aniquilar una cantidad significativa de vidas humanas en el planeta. El número de muertos sería catastrófico. Este escenario suena como una pesadilla, desafortunadamente podría ser una realidad.

El Director General de la Organización Mundial de la Salud habló esta semana en la Cumbre del Gobierno Mundial en Dubai y de acuerdo a su evaluación, las cosas no se ven bien en la actualidad.

“Este no es un escenario de futuro fatalista”, dijo Tedros, “Esto sucedió hace exactamente 100 años durante la epidemia de gripe española. Una epidemia devastadora podría comenzar en cualquier país en cualquier momento y matar a millones de personas porque aún no estamos preparados. El mundo sigue siendo vulnerable”.

¿Cuál es la causa de esta gran vulnerabilidad? ¿Es nuestra incapacidad para evitar el Ébola? ¿Incidentes crecientes de rabia en poblaciones animales? ¿Un aumento en el número de casos de VIH y SIDA?

No. De acuerdo a Tedros, la amenaza de una pandemia mundial proviene de nuestra apatía, de nuestra firme negativa a actuar para salvarnos, nuestra indiferencia y nuestra codicia. “La ausencia de cobertura universal de salud es la mayor amenaza para la salud mundial” proclamó Tedros.

A pesar del hecho de que la cobertura universal de salud está “al alcance” para casi todas las naciones del mundo, todavía 3.500 millones de personas aún carecen de acceso a servicios esenciales de salud. Casi 100 millones de personas son forzados a la pobreza extrema por el costo de pagar sus propios servicios de salud.

¿El resultado? La gente no va al doctor porque es caro. Prefieren enfermarse hasta las últimas consecuencias y finalmente mueren. Así es como Tedros explicó las primeras señales de un brote.

La vigilancia es una de las formas más importantes de protección que las agencias de salud pública del mundo pueden ofrecer. Desafortunadamente estas agencias dependen del dinero de los gobiernos a los que sirven.

Actualmente, Estados Unidos sufre una temporada de gripe de record en cuanto a gravedad. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) anunciaron recientemente que reducirían sus programas de prevención de epidemias en un 80%. Los programas para prevenir enfermedades infecciosas como el Ébola, están siendo reducidos en 39 de los 49 países en los que han estado empleados.

¿La razón? Simplemente, los gobiernos prefieren asignar el presupuesto a otros programas.

Puede parecer un poco obtuso, pero como señaló Tedros, con demasiada frecuencia vemos la salud como un costo que debe contenerse y no como una inversión que debe nutrirse.

“Los beneficios de la cobertura de salud universal van más allá de la salud”, dijo Tedros. “Los sistemas de salud sólidos son esenciales para las economías fuertes”.

Sabemos que la calidad de la atención prenatal y posnatal que una persona recibe cuando nace tiene un impacto directo en la rapidez con la que puede regresar al trabajo (si así lo desea). Si queremos que nuestros hijos crezcan lo suficientemente saludables como para convertirse en miembros activos y contribuyentes de la sociedad, entonces no se puede subestimar la calidad de la atención que reciben desde el nacimiento hasta la niñez.

“No sabemos dónde ni cuándo ocurrirá la próxima pandemia mundial”, admitió Tedros, “pero sabemos que tendrá un costo terrible tanto para la vida humana como para la economía”.

Si bien Tedros reconoció que no hay garantía de que un día creemos un mundo completamente libre de pandemias, lo que está a nuestro alcance, si tenemos la inversión y el apoyo, es un mundo donde los humanos, no los patógenos, sigan en control.

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