Después de que la revista Nature sugiriera que un compuesto llamado asparagina que se encuentra en los espárragos puede ayudar a diseminar de forma agresiva el cáncer de mama en el cuerpo, las búsquedas en internet sobre el tema se han disparado.

Pero hay algunas advertencias importantes a tener en cuenta sobre este estudio. Por un lado, la investigación se realizó solo en ratones y no se ha realizado en humanos. Los ratones no son personas y los científicos saben bien que los modelos animales no siempre imitan la forma en que las enfermedades funcionan en el cuerpo humano.

Además, no se encontró que la asparagina cause cáncer, incluso en los ratones estudiados. El compuesto simplemente hizo que el cáncer de mama triple negativo se extendiera más rápidamente alrededor de los pequeños cuerpos de roedores.

El mismo efecto podría ser cierto para otros cánceres en ratones, pero se necesita más investigación para saberlo con certeza.

Los investigadores de cáncer detrás de este nuevo estudio, dijeron que, si más investigaciones confirman que la relación de propagación del cáncer entre la asparagina y las células es cierta, entonces tal vez se podrían encontrar nuevas formas de tratar el cáncer de mama.

Los médicos podrían considerar probar medicamentos que bloqueen la producción de asparagina en el cuerpo, por ejemplo, o hacer que los pacientes limiten el consumo de asparagina. Sin embargo, la asparagina es un compuesto químico que está a nuestro alrededor. Los humanos producen asparagina de forma natural en el cuerpo.

Además de los espárragos, el aminoácido está en casi todos los alimentos que comemos. La asparagina se cuentra en alimentos ricos en proteínas como lácteos, carne de res, aves de corral, huevos, pescado y otros mariscos. También se encuentra presente en papas, nueces, legumbres, semillas, soja y granos integrales. Los niveles de asparagina es bastante bajo en la mayoría de las frutas y verduras, sin embargo, es alta en los espárragos.

Por ahora, no hay ninguna razón para que alguien cambie su dieta según los resultados de este estudio

“En este momento, no hay evidencia de que restringir ciertos alimentos pueda ayudar a combatir el cáncer, por lo que es importante que los pacientes hablen con su médico antes de realizar cualquier cambio en su dieta mientras reciben tratamiento”, dijo el Jefe de Enfermería de Cancer Research UK, Martin Ledwick.

Sin embargo, otra evidencia sugiere que los cambios en la dieta pueden tener un impacto en la forma en que crece el cáncer.

Un estudio completado en 2017 mostró que el azúcar puede alimentar el crecimiento tumoral en células de levadura (nuevamente, no en células humanas). La ciencia sobre esto todavía está evolucionando.

En el futuro, aprender más sobre cómo funciona la asparagina podría conducir a tratamientos farmacológicos más efectivos.

 

Los investigadores analizaron algunos datos de pacientes con cáncer humano, y señalaron que cuando las células de cáncer de mama en las personas pueden producir asparagina más fácilmente, el cáncer de mama podría extenderse más rápido y más.

Los científicos todavía no saben con precisión cómo el consumo del compuesto influye en la producción del mismo en el organismo, pero descubrir las mejores formas de reducir la producción interna de asparagina, a través de medicamentos o intervenciones dietéticas, podría revelar nuevos secretos para detener la propagación del cáncer.

Los investigadores también creen que es posible que un medicamento de quimioterapia contra la leucemia llamado L-asparaginasa pueda reducir la propagación del cáncer de mama alrededor del cuerpo.

Cuando le dieron a los ratones la droga para detener la asparagina, que bloquea la producción del aminoácido, se redujo la capacidad del cáncer de mama para diseminarse a otras partes de los cuerpos de los roedores.

Saber más sobre cómo la droga de quimioterapia interactúa con la asparagina podría conducir a cócteles de tratamiento más exitosos para el cáncer de mama en el futuro. Pero eso aún no sería una cura.

“Cuando se redujo la disponibilidad de asparagina, vimos poco impacto en el tumor primario en la mama, pero las células tumorales redujeron la capacidad de metástasis en otras partes del cuerpo”, dijo el autor principal del estudio y investigador del cáncer de la Universidad de Cambridge, Greg Hannon.

Si curar el cáncer fuera tan fácil como cortar algunos ingredientes de su dieta, los científicos probablemente ya habrían encontrado una solución. Comprender cómo los compuestos químicos interactúan con la propagación del cáncer es una tarea complicada, y aunque los investigadores están recopilando nuevas pistas, todavía estamos lejos de una solución simple.

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