Si estás en un restaurante y ves a una mujer embarazada fumar un cigarro o pedir una copa de alcohol, seguramente estarías preocupado por el bienestar del bebe. Sin embargo, la lista de alimentos potencialmente peligrosos aumenta cada día. ¿Sabías que una caja de macarrones con queso, no es precisamente saludable durante el embarazo?

Cada mes, salen a la luz nuevos estudios justificando alimentos buenos o malos. Las mujeres embarazadas experimentan una sobrecarga de información en este tema ya que a todos nos gusta opinar sobre lo que es bueno y malo.

La investigación científica en los últimos años ha agregado alimentos y bebidas comunes a la lista de artículos que las mujeres embarazadas deben evitar. Los estudios han relacionado la dieta y el consumo de refresco por parte de la madre con el parto prematuro, la preeclampsia en madres, índices de masa corporal más alto en bebes, niños con sobrepeso y asmáticos.

Otros estudios han encontrado que un feto puede estar expuesto al arsénico cuando la madre come arroz, lo que podría afectar su crecimiento. En julio, un informe ampliamente publicitado, encontró altos niveles de ftalatos, sustancias químicas que impiden la producción de testosterona en fetos masculinos, en mezclas de macarrones con queso.

Aunque aún ninguno de estos alimentos figura en la lista de Alimentos a Evitar de la Asociación Estadounidense de Embarazo, Brad Imler, Presidente de la organización, aconseja a las mujeres que los excluyan de todos modos.

Los estudios referentes al consumo de refresco, varía en muestras y metodologías, pero cada uno utiliza grandes cohortes de pares madre-hijo para evaluar el impacto potencial de bebidas endulzadas naturalmente y endulzadas artificialmente consumidas durante el embarazo.

Brad Imler de la APA, recomienda evitar el refresco durante el embarazo. La investigación dice que un consumo moderado de refresco no es tan grave, sin embargo, el problema es que las mujeres embarazadas que consumen refrescos, por lo general no cuidan su dieta en general.

De hecho, el riesgo de mezclar factores se menciona en los estudios de consumo de refrescos como una posible limitación, aunque los investigadores hacen sus mayores esfuerzos por reducir las causas. “El riesgo de confusión siempre es grande”, explica Thorhallur Halldorsson, científico de investigación en el Centro de Programación Fetal de Statens Serum Institute en Copenhage.

Halldorsson fue el autor principal de un estudio en 2010 de casi 60,000 mujeres danesas que encontraron una asociación entre el consumo de refrescos endulzados artificialmente y el parto prematuro. Emily Oken, profesora de la Facultad de Medicina de Harvard e investigadora de asma y estudios de adiposidad infantil relacionados al consumo de refresco, dice que el consumo de refresco moderado no hace gran daño a mujeres embarazadas, pero hay muchas razones para no beberlo.

La Asociación Americana de Bebidas, organización que apoya a los fabricantes de refresco, rechaza la conclusión a menudo establecida por la comunidad científica de que el consumo de refresco puede tener efectos negativos para la salud. De hecho, sostienen la idea de que sus productos son seguros para las mujeres embarazadas.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha afirmado que los edulcorantes bajos en calorías y sin calorías en bebidas y alimentos pueden consumirse de forma segura durante el embarazo.  La EFSA declaró en 2013 que generalmente no se encontró riesgos para la salud asociados con el consumo moderado del edulcorante aspartame, pero dos estudios de 2010 (incluido Halldorsson) mencionados en un resumen de la EFSA de 2011 concluyeron que el edulcorante puede tener efectos nocivos. La EFSA concluyó, sin embargo, que los estudios no fueron suficientes para justificar el cambio de su posición sobre el aspartame.

A pesar de los estudios contradictorios, las mujeres embarazadas pueden evitar los refrescos fácilmente. Pero la presencia de arsénico en el arroz presenta un desafío diferente. El arroz generalmente se considera un alimento saludable. La presencia de arsénico es algo que se debe tomar en serio, porque hay muchas pruebas que demuestran que los contaminantes pueden dañar al feto. ¿Cómo termina el veneno en el arroz? El suelo y el agua utilizados para cultivar arroz lo absorben de la industria o los desechos cercanos.

“Es algo que debería preocuparnos”, dice Wahida Karmally, directora de nutrición del Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia. Ella pone el arsénico en la misma categoría que el mercurio, que se encuentra en niveles altos en ciertas especies de peces, como la caballa, el tiburón y el blanquillo.

“Aconsejaríamos a las madres embarazadas que eviten todo lo que esté conectado con el arsénico”, dice Imler de la APA. Algunos productos químicos “pueden no ser dañinos para un adulto”; sin embargo, los bebés en desarrollo son mucho más susceptibles.

En cuanto a los macarrones con queso en caja y otros alimentos altamente procesados ​​que podrían contener ftalatos, es probable que consumirlos en moderación no cause un daño considerable.

La Asociación de fabricantes de alimentos dice que la seguridad de los ftalatos que se encuentran en los macarrones con queso ha sido revisada por la Administración de Alimentos y Medicamentos, que confirmó que “la exposición alimentaria permanece muy por debajo de los límites de seguridad permitidos”.  Entonces, para aquellas mamás que ingresan al tercer trimestre que ahora están preocupados por todas las cosas malas que comieron en los últimos seis meses, tómenlo con calma.

“No entre en pánico si accidentalmente toma una bebida azucarada”, dice Oken. “Sabemos que la ansiedad también es mala para el embarazo”.

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