Décadas de investigación, incluido un nuevo estudio publicado en diciembre en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense, no han logrado encontrar pruebas sustanciales de que las vitaminas y los suplementos son beneficiosos.

El último estudio publicado consiste en una revisión de más de 33 estudios que involucraron a más de 50,000 adultos mayores de 50 años. Los investigadores querían averiguar si las personas que tomaban calcio, vitamina D o ambas, tenían menos probabilidades de sufrir fracturas óseas. Descubrieron que las personas que consumían suplementos tenían el mismo riesgo de sufrir fracturas que aquellos que no los tomaron.

De hecho, los investigadores encontraron que, para cierto grupo de personas, como aquellos que comenzaron con una cierta cantidad mínima de vitamina D en sangre, agregar más vitamina D aumentaba el riesgo de sufrir fracturas de cadera. Estos hallazgos se mantuvieron estables incluso cuando los investigadores tomaron en cuenta el sexo de las personas, la dosis del suplemento actual, el consumo de calcio de sus dietas normales y la concentración actual de vitamina D en la sangre. “Estos hallazgos no respaldan el uso rutinario de estos suplementos en personas mayores”, escribieron los autores.

Si bien, los suplementos pueden parecer inofensivos, muchos son innecesarios, engañosos e incluso peligrosos.

La industria de suplementos equivalente a más de $37 millones de dólares, no está completamente regulada. Las agencias en salud se limitan principalmente a reaccionar cuando el suplemento ha tenido un efecto adverso. Como resultado, las píldoras y polvos que se encuentran vinculados a efectos adversos como cáncer o cálculos renales solo pueden ser retirados del mercado cuando ya han permanecido meses en los estantes de los supermercados.

De acuerdo a un estudio de 2016, publicado en el New England Journal of Medicine, cada año, los suplementos envían aproximadamente a 23,000 personas a la sala de emergencias.

Además de una dosis sugerida, los suplementos no vienen con instrucciones explícitas sobre cuánto tomar. Muchos tampoco incluyen las posibles interacciones negativas con otras drogas o suplementos. Sin embargo, las cantidades de ingredientes activos en los suplementos, pueden variar dramáticamente.

Un estudio de 2013, publicado en la revista BMC Medicine, encontró que las dosis de ingredientes en un suplemento, incluso de la misma botella, pueden variar significativamente entre una píldora y otra.

En casos más raros, los suplementos también pueden ser mortales. Entre 2000 y 2014, 34 personas murieron a consecuencia del uso de suplementos, de acuerdo a un estudio de 2017 publicado en el Journal of Medical Toxicology. A pesar de esto, nuevas formulaciones de vitaminas y suplementos continúan surgiendo cada año, prometiendo una gama de beneficios desde la pérdida acelerada de peso hasta una mejor piel y rendimiento atlético o sexual.

Si no se lleva una dieta equilibrada y nutritiva, estas promesas suenan muy atractivas. Desafortunadamente, los nutrientes no se procesan con la misma, lo que significa que incluso tomar un suplemento como una forma de contrarrestar deficiencias nutricionales puede no funcionar como se esperaba.

Cada vez son más los estudios que sugieren que las vitaminas no pueden solucionar los problemas en la dieta.

Antes de tomar un suplemento, es mejor saber si necesita uno. Siempre consulte primero a tu médico. Recibe asistencia médica gratuita por medio de nuestra app: http://bit.ly/2xUbziW.

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