Pero podría ayudarnos a vencer la resistencia a los antibióticos.

De acuerdo a una nueva investigación, a pesar de que los antibióticos son efectivos para ayudarnos a combatir infecciones, también podrían estar reduciendo el poder destructor de bacterias de las propias células inmunes del cuerpo al mismo tiempo.

Este nuevo descubrimiento podría cambiar significativamente la forma en que usamos antibióticos para tratar infecciones en el futuro, así como darnos pistas para lidiar con el aumento de la resistencia a los antibióticos que estamos viviendo.

El equipo de investigadores llevó a cabo sus estudios con ratones, por lo que queda por investigar si los mismos efectos secundarios de los antibióticos también están sucediendo en los humanos. Ya sabemos que los antibióticos a veces pueden matar a las bacterias “buenas” mientras luchan contra una infección, pero este es un efecto secundario previamente inexplorado.

“Los antibióticos interactúan con las células, particularmente las inmunes, de una forma que no esperábamos”, explica uno de los miembros del equipo, Jason Yang, del Broad Institute en el MIT y Harvard en Massachusetts. “Y el contexto bioquímico, alterado por los antibióticos y las células en el tejido circundante, es importante cuando intentas predecir cómo un medicamento podría funcionar en diferentes personas o en diferentes infecciones.”.

El estudio involucró a ratones infectados con la bacteria E. coli y se les administró un antibiótico común llamado ciprofloxacina, en dosis comparables a las que obtendrían los humanos.

Al analizar los cambios bioquímicos en los animales, los investigadores encontraron cambio en los metabolitos que controlan el metabolismo: actuaban directamente sobre el tejido de los ratones para hacer que E. coli fuera más resistente a la ciprofloxacina.

Además, al limitar la actividad respiratoria en las células inmunes de los ratones, la exposición a antibióticos restringió la capacidad del propio sistema inmune para combatir E. coli. Los macrófagos o glóbulos blancos grandes se volvieron menos efectivos para eliminar las bacterias.

“Por lo general, se supone que los antibióticos tendrán un impacto significativo en las células bacterianas, y sin embargo, aquí parecen estar desencadenando respuestas en las células de mamíferos”, dice el investigador principal James Collins, del Instituto Broad.

“Los fármacos están produciendo cambios que son realmente contraproducentes para el esfuerzo de tratamiento. Reducen la susceptibilidad bacteriana a los antibióticos los medicamentos mismos reducen el beneficio funcional de las células inmunes.” Esto significa que los antibióticos podrían estar teniendo un efecto más profundo de lo que pensábamos en los procesos químicos que ocurren en las células, y que a su vez podrían tener un gran impacto en los efectivos que resultan los tratamientos. Si se logra llegar al fondo de por qué sucede esto, sería posible diseñar soluciones para frenar la resistencia a los antibióticos en el futuro.

Esta idea no es totalmente nueva. Una investigación el año pasado descubrió que los antibióticos podrían dañar el sistema inmune de otra manera, aunque en ese caso fue el microbioma intestinal el que se vio afectado y los procesos exactos no fueron claros.

Ahora se necesitará más investigación para ver si estos cambios en los ratones ocurren también en los seres humanos.

Fuente