La FDA ha anunciado su primera aprobación de una píldora con un sensor integrado que rastrea digitalmente si los pacientes han ingerido su medicación. Esto es una nueva era para la farmacovigilancia y la generación de productos farmacéuticos inteligentes.

El tratamiento, llamado Abilify MyCite, es un sistema de administración inteligente para el antipsicótico aripriprazol que se usa para el tratamiento de la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Por primera vez, los médicos que prescriben el medicamento sabrán de primera mano si sus pacientes lo están realmente tomando.

“Poder rastrear la ingestión de medicamentos recetados para enfermedades mentales puede ser útil para algunos pacientes”, explica el director de evaluación de medicamentos psiquiátricos de la FDA, Mitchel Mathis.

“La FDA apoya el desarrollo y el uso de nueva tecnología en medicamentos recetados y se compromete a trabajar con las empresas para comprender cómo la tecnología podría beneficiar a los pacientes y los prescriptores.”

El sistema de seguimiento de Abilify MyCite, se centra alrededor de un pequeño sensor ingerible del tamaño de un grano de arena, llamado Marcador de Eventos Ingeribles (IEM, por sus siglas en inglés), fabricado a niveles seguro de cobre, magnesio y silicio.

Una vez que se traga la píldora y el IEM que contiene, el ácido del estómago activa el sensor y envía una señal eléctrica a un parche que usa en el pecho el paciente. El parche registra la fecha y hora en que se ingirió la pastilla y transmite esta información a una aplicación de celular.

Los usuarios de la aplicación, incluido el paciente, pero también cualquier médico o miembro de la familia autorizado, pueden verificar los datos de ingesta del paciente, manteniendo así un registro de la ingesta oportuna del medicamento oral como nunca antes.

En otras palabras, el viejo truco de esconder la píldora debajo de la lengua no funciona.

Los fabricantes de la píldora inteligente, Otsuka (que fabrica Abilify) y Proteus (desarrollador de IEM), anuncian su innovación como “el primer sistema de medicina digital”. Ellos justifican que este sistema permitirá monitorear objetivamente la adherencia de los pacientes a sus tratamientos médicos.

Si bien, hasta el momento no existen resultados que indiquen que el sistema de seguimiento mejore el apego al tratamiento por parte del paciente, las compañías tienen la esperanza de lograr este objetivo. En el caso de la esquizofrenia, tomar el medicamento adecuadamente, podría ayudar a mitigar los síntomas.

“Muchos pacientes esquizofrénicos no toman medicamentos porque no les gustan los efectos secundarios o porque no creen que tengan una enfermedad o porque se vuelven paranoicos sobre las intenciones de su médico”, explico el psiquiatra Paul Appelbaum de la Universidad de Columbia.

Sin embargo, el impacto final de un sistema de monitoreo de drogas integrado como este va más allá de solamente un tratamiento para la esquizofrenia y enfermedades mentales.

Se estima que tan solo en Estados Unidos, el incumplimiento de patrones de toma de medicamentos cuesta aproximadamente 105 mil millones de dólares anuales, por lo que existen factores económicos importantes detrás de la aprobación de la FDA.

Sin embargo, aunque Abilify MyCite, puede ser el primero de este tipo de medicamentos, definitivamente no será el último.

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