En el desarrollo normal de las células, se encuentran etapas en las que las células madre o progenitoras se dividen asimétricamente para formar hijas con destinos diferentes. ¿Qué determina que estas células tomen caminos diferentes? Un estudio reciente del investigador Marcos González-Gaitán y colegas en la Universidad de Ginebra, encontraró que la fosforilación es clave para dirigir preferentemente ciertas vesículas celulares llamadas endosomas a una de las células hijas, permitiendo la división asimética.

Para estudiar la división celular asimétrica, muchos investigadores, miran a las células precursoras de órganos sensoriales (SOPs) que forman pelos en las espaldas de las moscas de la fruta en una serie de tres pasos de división celular. En primer lugar, un SOP se divide asimétricamente en células conocidas como pIIa y pIIb. La célula pIIa luego se divide de nuevo para formar una célula ciliada externa y un zócalo, mientras que Piib se divide dos veces más, produciendo al final una neurona y su vaina.

El grupo de investigadores a cargo de González-Gaitan, había descubierto previamente que mientras que la mayoría de los endosomas se dividen uniformemente entre las dos células hijas durante la división célular asimétrica, aquellas que contienen moléculas de señalización Notch y Delta y tienen una proteína superficial llamada Sara, terminan prinicpalmente en pIIa. Antes de eso, los endosomas de Sara son transportados a lo lardo de los microtúbulos hasta una estructura en el centro de la célula de división conocida como eje central. No quedó claro cómo los endosomas fueron capaces de liberarse y comenzar su migración hacia el lado de la célula madre que se convierte en pIIa.

Para descifrar esta parte del proceso, el grupo de investigadores utilizó inmunoprecipitación para detectar factores que interaccionan con Sara. Los investigadores descubrieron que una fosfatasa interactuaba con Sara y que “en Sara hay tres sitios de posible fosforilación”, explica Alicia Daeden, estudiante graduada en el laboratorio de González-Gaitán. Otros experimentos revelaron que el estado de fosforilación de Sara dictó la distribución asimétrica de los endosomas de Sara con alrededor del 80% entrando en la célula pIIa. Cuando el equipo generó mutantes que tenían solamente una versión de tipo salvaje de Sara, y por lo tanto, menos de la proteína funcional, los endosomas de Sara se distribuyeron más uniformemente, más cerca de una distribución 60/40 entre las células hijas y las espaldas de las moscas casi calvas.

Matilde Cañelles López, quien estudia el desarrollo de linfocitos en ratones en el Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra de Granada, dice que el grupo de González-Gaitán logró ver bien células vivas y cómo se mueven los endosomas y logran entrar en una célula, haciendo que las células tomen caminos diferentes. Los resultados coinciden con una hipótesis que su grupo desarrolló sobre la base de trabajo con ratones. Matilde explica: la distribución asimétrica de los endosomas durante la división celular es clave para el desarrollo.

“Es fácil empezar a especular que algo así como la pérdida de esta función, podría por ejemplo, causar algunos de los tejidos a convertirse en tumores” dice Pekka Katajissto, biólogo de células madre de la Universidad de Helsinki, las divisiones resultan en dos talles de célula en lugar de una célula madre y una célula diferenciada. Sin embargo, añade, los resultados probablemente no se aplican directamente a los mamíferos que carecen de la proteína de Sara.

Fuentehttp://www.the-scientist.com/?articles.view/articleNo/50149/title/Researchers-Identify-Clue-to-Asymmetric-Cell-Division/