Por primera vez, científicos han revelado una estructura química de uno de los marcadores clave de la enfermedad de Alzheimer, capturando imágenes de alta resolución de los depósitos anormales de proteínas tau, sospechoso de ser el causante de la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.

Los resultados ahora darán a los científicos una visión sin precedentes de còmo funcionan estos depósitos dañinos a nivel molecular y, podrían conducir a una serie de nuevos tratamientos para evitar que se formen y como consecuencia, ayudar a combatir la enfermedad de Alzheimer y la demencia.

“Este es un tremendo avance”, explica el investigador Bernardino Ghetti de la Universidad de Indiana.

“Es claro que la proteína tau es muy importante para la progresión de la enfermedad de Alzheimer y ciertas formas de demencia; en términos de diseñar agentes terapéuticos, las posibilidades son ahora enormes.”

En este nuevo estudio, los investigadores liderados por el Laboratorio de Biología Molecular (LMB) en el Reino Unido, extrajeron los filamentos de proteína tau del cerebro de un paciente fallecido con diagnóstico confirmado de enfermedad de Alzheimer y las imágenes mediante una técnica llamada Microscopia Crio electrón (crio-EM).

La enfermedad de Alzheimer está relacionada con la acumulación de dos tipos de depósitos anormales de proteínas: los filamentos de tau que se forman dentro de las células nerviosas y las proteínas beta amiloides que se acumulan fuera de las células.

En los cerebros sanos, tau actúa como un estabilizador, pero cuando las proteínas se convierten en defectuosas, pueden formar filamentos enredados que se cree impiden la comunicación entre las células cerebrales, dando lugar a la neurodegeneración y la capacidad cognitiva reducida, visto en condiciones como la enfermedad de Alzheimer.

Los investigadores han estudiado la implicación de la proteína tau en el Alzheimer durante décadas, pero es hasta ahora que se han podido ver los filamentos de tau de tan cerca. Los conocimientos adquiridos les permitirá el diseño de un tratamiento específico.

“Fármacos que puedan eliminar los agregados de proteínas en el cerebro, son un objetivo clave para los investigadores, pero, para afectar directamente a estas proteínas, las moléculas que compongan el fármaco deberán atarse a la superficie”, explica el jefe de investigación de Alzheimer en Reino Unido.

“Conocer la forma precisa de estas complejas estructuras de proteínas es enormemente valioso para guiar el desarrollo de fármacos específicos.”

Fuente