La trombocitosis se define como un recuento de plaquetas mayor que dos desviaciones estándar por encima de lo normal, o mayor a 400,000 por microlitro en la mayoría de los laboratorios.

La fisiopatología de la trombocitosis reactiva es cada vez más conocida, al menos para aquellos pacientes en los que la inflamación es el mecanismo causal. La interleucina 6 (IL-6) es un mediador inflamatorio bien conocido, liberado por leucocitos estimulados con productos de descomposición bacteriana o de tejidos, que actúa sobre hepatocitos para estimular la producción y liberación de trombopoyetina, el regulador primario de la producción de plaquetas. Algunos casos de trombocitosis asociada al cáncer también se deben a la inflamación evocada por el cáncer o por la producción de IL-6 directamente del tumor.

La causa de la trombocitosis inducida por deficiencia de hierro es menos comprendida. Inicialmente, los informes se centraron en la eritropoyetina como la hormona inductora de trombocitosis, basándose en la hipótesis de que la similitud estructural de la trombopoyetina y la eritropoyetina permite que esta última, elevada en pacientes con anemia ferropénica, reaccione en forma cruzada con el receptor de la trombopoyetina. Sin embargo, esta hipótesis no tiene en cuenta el vínculo único entre la deficiencia de hierro y la trombocitosis (la eritropoyetina está elevada en la mayoría de los pacientes con anemia, pero las plaquetas están elevadas sólo en la anemia por deficiencia de hierro) o el hecho de que la eritropoyetina no reacciona de forma cruzada con el receptor de la trombopoyetina.

La fisiopatología de las neoplasias mieloproliferativas se comprende cada vez mejor. La mutación del dominio de pseudoquinasa de la quinasa de señalización Jak2 provoca su activación, con la subsiguiente activación de un número de vías de señalización descendentes, en su mayor parte idénticas a la unión de un factor de crecimiento activador. La mutación del receptor de trombopoyetina, c-Mpl, activa el receptor de forma similar a la trombopoyetina de unión, impulsando de nuevo el crecimiento celular. Más recientemente, se ha demostrado que las mutaciones truncadas del gen de calreticulina, una proteína amortiguadora de calcio y chaperona del retículo endoplásmico, elimina el anclaje del retículo endoplásmico, permitiendo que el resto de la proteína se una a c-Mpl y lo active.

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