Dos especies de hongos aisladas de una mina altamente tóxica en Montana han sido reunidas en el laboratorio con resultados inesperados: ambos organismos se unieron para sintetizar un compuesto que mata cuatro cepas de Staphylococcus aureus resistente a meticilina.

Científicos de la Universidad de Montana decidieron observar que pasaría si cultivan dos especies de hongos Penicillium juntas, recolectadas en el pozo de Berkely, una mina de cobre abandonada en Montana, que tiene más de 540 metros de profundidad que contiene agua tan ácida como jugo de limón contaminada con arsénico. Después de seis días encontraron que habían cooperado para producir nuevos compuestos que ninguno de los dos podría hacer por sí mismos.

La estructura molecular de estos compuestos se parecía a una clase conocida de antibióticos llamados macrólidos. Cuando los investigadores observaron como uno de estos nuevos compuestos (llamado Berkeleylactona A) atacó a varias bacterias dañinas, el resultado fue algo nunca antes visto: Berkeleylactona A logró extinguir cuatro cepas resistentes a antibióticos de SARM, más Bacillus anthracis (bacteria del ántrax), Streptococcus pyogenes (causante de faringitis estreptocócica), Candida albicans y Candida glabrata (levaduras patógenas en humanos).

Los estudios demuestran que a diferencia de otros antibióticos macrólidos, el modo de acción de berkeleylactona A no inhibe la síntesis de proteínas ni se dirige al ribosoma, lo que sugiere un nuevo modo de acción para su actividad antibiótica. Estructuralmente, lo que distingue a dicho compuesto de antibióticos similares es que carece de azúcares y un doble enlace, que son dos características importantes para las propiedades antibióticas de otros macrólidos.

Aún no está claro exactamente cómo funciona el nuevo antibiótico, pero esto representa una oportunidad en la lucha contra los patógenos resistentes a antibióticos, que se espera que causen millones de muertes en las próximas décadas si las tendencias actuales continúan.

Fuente