Un nuevo estudio realizado en mujeres sudafricanas revela que cierto tipo de bacteria vaginal, es capaz de inhibir la eficacia de un medicamento común utilizado para la prevención de VIH.

Cada año, más de un millón de mujeres son infectadas con el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH). Las tasas de infección para el VIH entre las mujeres son un problema importante de salud ya que el VIH puede transmitirse de las madres a sus hijos durante el embarazo, el parto y la lactancia.

“Creo que esto cambiará la forma en que estudiamos la prevención de VIH en mujeres”, explica Nichole Klatt, investigador principal de la Universidad de Washington.

Tenofovir, se usa ampliamente para combatir la propagación del VIH y funciona inhibiendo el proceso que permite al VIH reproducirse. Mientras que el Tenofovir, protege rutinariamente a los hombres contra la infección por VIH, las mujeres que usan el mismo fármaco podrían no ver los mismos resultados.

Pero, ¿qué relación hay entre la vagina con la administración de fármacos?

En África, el Tenofovir se aplica en un gel directamente en la vagina. Tomar una tableta no siempre es ideal en África y el objeivo de prevención es detener la propagación del VIH en el lugar de infección durante las relaciones sexuales.

Otros estudios han revelado que la vagina puede contener bacterias que actúan como una especie de “preservativo biológico”, protegiendo contra la infección del VIH y las ETS.

Para investigar los efectos potencialmente negativos que estas bacterias tienen en el Tenofovir, Klatt y su equipo recolectaron hisopos vaginales de 688 mujeres sudafricanas cuando participaron en un ensayo clínico en la eficacia de un gel intravaginal contra la infección por el VIH.

El equipo encontró que había dos tipos principales de bacterias vaginales presentes en el grupo de muestras. Uno contenía Lactobacillus y el otro contenía Gardnerella Vaginalis.

De los dos tipos de bacterias, las mujeres con bacterias no lactobacilares tuvieron una reducción de la infección por VIH de sólo el 18%, mientras que las de Lactobacillus tuvieron una reducción en la tasa de infección por VIH de 61% al usar el gel protector.

Los científicos investigaron y descubrieron que G. Vaginalis podría metabolizar y degradar la forma activa de la droga, haciéndola inútil en la lucha contra la propagación del VIH.

“Estos datos demuestran que la microbiota vaginal debe tenerse en cuenta para mejorar la eficacia de la prevención del VIH, nuevas intervenciones para mejorar Lactobacillus y disminuir Gardnerella y otras bacterias asociadas a BV son necesarios” concluyó Klatt.

Los científicos esperan que los resultados informen las formas en que el fármaco se administra basado en las bacterias presentes en la vagina de los pacientes.

Fuente