El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) aprobó este año la creación de un laboratorio nacional especializado en proponer y poner en marcha soluciones sobre problemáticas relacionadas al vital líquido que enfrentan a diario los mexicanos.

En el año 2014, cada habitante tenía disponible tres mil 736 metros cúbicos de agua renovable al año; sin embargo, para 2030, de acuerdo con estimaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en algunas regiones enfrentará niveles cercanos o incluso inferiores a los mil metros cúbicos por habitante, lo que se califica como una condición de escasez.

Ante este y otros panoramas adversos en México con respecto al agua, se inaugurará en diciembre de este año el Laboratorio Nacional de Ciencia, Tecnología y Gestión Integrada del Agua, operado por el Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada (CICATA), del Instituto Politécnico Nacional (IPN). También estarán involucradas como instituciones asociadas la Universidad Juárez del Estado de Durango y la Universidad del Centro de México, que fungirán como un laboratorio natural para poder trabajar y desarrollar la tecnología, debido a los problemas de agua que enfrenta el estado.

Con el Laboratorio Nacional del Agua se busca crear desarrollos tecnológicos, económicos y sociales para abordar los retos de escasez de agua, falta de acceso, calidad, disminución, recursos financieros y contaminación, así como formar recursos humanos y poder tener participación en la gobernabilidad y, sobre todo, lograr un impacto social y cultural entre los mexicanos.

La doctora Carolina Leyva, quien es la responsable técnica del Laboratorio Nacional de Ciencia, Tecnología y Gestión Integrada del Agua, aseguró que en el mundo hay muchos problemas con el agua que la gente los pasa desapercibidos y si para el 2025 no se aborda esta problemática, las consecuencias comenzarán a hacerse evidentes.

“Este es el panorama mundial, no se ve nada favorable, se dice que actualmente 20 por ciento de la población ya no tiene acceso al agua, el 50 por ciento de esta población no tiene saneamiento. Es el momento de atacar este problema. A pesar de que no tenemos agua, la poca que hay carece de calidad y aquí es donde tenemos que ir focalizando qué es lo que vamos a hacer en cuestión de escasez, de calidad”, dijo la doctora Leyva.

Se espera que al quedar establecido el laboratorio, sea posible incorporar a otras instituciones en la formación de recursos humanos y que incluso, en unos años, sea sostenible por sus propios medios, ya que tendrá una función importante en el desarrollo de normas y en consultoría y desarrollo de proyectos en la gestión política.

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