El primer trasplante de córnea fue llevado a cabo por el oftalmólogo Austriaco Eduard Zirm Konrad en el Hospital de Olmutz (República Checa) el 7 de diciembre de 1905.
El paciente de 43 años había quedado ciego tras un accidente con cal viva mientras realizaba la limpieza de un gallinero. Recibió las córneas de un donante vivo, un niño de 11 años una lesión penetrante en la esclerótica.
La cirugía se realizó en una época donde no había antibióticos, aunque hubo complicaciones con una de las córneas (en el ojo derecho), la otra permaneció funcional durante tres años, hasta la muerte del paciente.
Esta idea fue desarrollada posteriormente por el oftalmólogo estadounidense Richard Paton quien estableció el primer banco de ojos en 1944. Los primeros donantes fueron los presos que iban a ser ejecutados de la prisión de Sing Sing, quienes voluntariamente donaron sus córneas como un último servicio a la comunidad.