Hace unas semanas se inauguró al tráfico el puente Beipanjiang, en el sur de China.

Su altura, 565 metros (o el equivalente a un edificio de 200 pisos) lo convirtió en el puente más alto del mundo.

La estructura de cuatro carriles tiene una longitud de 1.340 metros y conecta dos de las provincias más remotas de China: la de Yunnan con la de Guizhou. Se espera que reduzca el tiempo de viaje entre ambas provincias en 3 horas.

Comenzó a construirse en el 2013 y costó más de 143 millones de dólares.

El récord mundial anterior era el del puente Sidu, en el centro de China. En este país están 8 de los 10 puentes más altos del mundo.

Nota vía BBC.

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