Diversos especialistas han señalado que 6 de cada 10 médicos internos y residentes presentan alguna alteración psicológica como consecuencia del estrés pero, pese a ello, no buscan ayuda.

Jacinto Herrera León, jefe de Medicina Interna del IMSS T-1 en Mérida, Yucatán, explicó que la carga de trabajo sumada al estrés, la demanda de las actividades académicas y los problemas personales causan alteraciones emocionales tanto en los médicos residentes como internos:

“La fatiga de trabajar 36 horas continuas y descansar solo 12, en el caso de los residentes, sumando todas sus actividades; o laborar 24 horas y descansar 48, en el caso de los internos, además que durante sus guardias tengan un lapso de tiempo para dormir normalmente en colchones sucios, en el suelo o en camillas, son algunos de los factores que propician estas alteraciones”.

Destacó que, en algún momento, estas condiciones pueden “nublar” el juicio del médico en formación, “lo que puede ser trascendente para la vida del paciente pues se ha demostrado que el cansancio aumenta la posibilidad de errores técnicos, asistenciales y en la interpretación de resultados médicos”.

Entre las especialidades que estimó con más casos de alteraciones psicológicas debido a la fuerte demanda de trabajo entre los médicos en formación se cuentan:

  • Medicina interna.
  • Anestesiología.
  • Pediatría.
  • Ginecología y obstetricia.
  • Cirugía general.

En tanto, Adrián Novelo del Valle, psiquiatra del mismo centro hospitalario, destacó que los médicos residentes e internos también pueden ser víctimas del síndrome de Burnout, que se traduce en agotamiento físico y mental, distanciamiento con los pacientes, sentimiento de incompetencia, deterioro del concepto profesional, actitudes de rechazo hacia el trabajo, ansiedad, baja autoestima y riesgo de abuso de sustancias narcóticas y tranquilizantes.

El psicoterapeuta recomendó que, para contrarrestar estos efectos, hay que buscar actividades externas al trabajo, evitar la sobrecarga laboral, tomar los días de descanso correspondientes y fortalecer los vínculos personales y familiares.

Al respecto, cabe recordar que en septiembre de 2016 el diputado Bernardo Quesada Salas presentó una iniciativa que busca establecer en la Ley General de Salud el tiempo máximo de las guardias médicas y los periodos de descanso de los prestadores de servicio social, practicantes y médicos residentes a fin de hacer uso racional de su tiempo.

En el documento se considera fijar para los pasantes turnos que no excedan las 12 horas de trabajo continuo y evitar que los dos turnos seguidos, mientras que para los residentes se propuso jornadas de no más de 16 horas continuas.

Nota vía Saludiario.