Existen elementos perfectamente tóxicos en alimentos 100% naturales que seguramente tienes en casa.

La clave está en que nunca llegamos a consumir las partes tóxicas, nos deshacemos del veneno con la cocción, o sencillamente los comemos por debajo de una dosis que pueda ser peligrosa para nuestro organismo. A continuación te presentamos diez alimentos venenosos que probablemente comes cada día (y quizás no lo sepas).

1. Yuca. Conocida también como aipim, mandioca, tapioca o guacamota; es una raíz muy popular en la gastronomía de varios países latinoamericanos. En estado crudo, ciertas variedades poseen altas cantidades de ácido cianhídrico.

La mayoría de las que son vendidas en los mercados no tienen tanta concentración y cualquier residuo de cianuro que pudieran contener se elimina con la cocción.

2. Alubias rojas. Cuando están crudas, algunas variedades de alubia o frijol rojo tienen alta concentración de fitohemaglutinina. Esta sustancia puede resultar muy tóxica e incluso letal si consumimos demasiadas semillas, pero su amenaza desaparece cuando éstas se cocinan a altas temperaturas.

Existe una excepción: las ollas de cocción lenta. Las temperaturas a las que estos recipientes operan no solo no suprimen la fitohemaglutinina, si no que pueden elevar su toxicidad. Si deseas preparar frijoles rojos en crock pot sin terminar en el hospital con vómito y diarrea, es mejor que optes por los que venden en conserva, que vienen ya precocinados.

3. Nuez moscada. Esta semilla aromática tan empleada en las cocinas no es venenosa, pero si la consumimos en cantidades excesivas causa efectos relajantes y alucinógenos similares a los de la marihuana. Por si estás pensando en tragarte unas cuantas, te informamos que tales efectos suelen venir acompañados de fuerte dolor de cabeza, vómito y dolores musculares.

4. Almendras amargas. Las almendras dulces que son vendidas para cocinar son inofensivas porque han sido tratadas, pero en estado natural (sin proceso alguno) estas semillas contienen grandes cantidades de ácido cianhídrico. Por esta razón, la venta de almendras crudas esta prohibida en países como Estados Unidos.

5. Manzanas, cerezas, chabacanos, duraznos y ciruelas. Todas estas frutas tienen algo en común, sus semillas tienen elevadas concentraciones de compuestos que se transforman en cianuro una vez que entran en contacto con los ácidos estomacales. Esto hace parte de su defensa natural para que las semillas no sean ingeridas por los animales, y su sabor extremadamente amargo debería apartar a cualquiera. Para un adulto, una o dos semillas no son un problema; pero sería pésima idea dejarlas al alcance de niños pequeños.

6. Jitomates. Las partes verdes del jitomate así como sus hojas son ricas en alcaloides que pueden producir malestar estomacal y mareos. Los tomates demasiado verdes también generan este efecto en un grado menor.

7. Papas. Por una buena razón es que las papas se conservan en la oscuridad, y no se comen sus hojas por otra buena razón. Las hojas de la planta contiene elevadas cantidades de solanina, una toxina muy potente que produce un cuadro amplio de síntomas que van desde diarrea y vómitos a la hipotermia, parálisis, insuficiencia cardíaca y hasta la muerte.

Se trata de una sustancia que hay que tomar muy en serio, pues ni con la cocción desaparece. Esa es la buena razón por la que las papas se conservan en la oscuridad y se desechan una vez que empiezan a mostrar rizomas. Si se ha puesto muy verde la papa, es mejor que no la comas.

8. Nuez de la india. Conocidas también como anacardos, mereys o marañones son una especie de nuez que se comen tostados, pero seguramente no los conozcas con cáscara como las almendras. La razón es que su cáscara y exterior está cubierta de ácido anacárdico, un compuesto tan irritante y tóxico como el de la hiedra venenosa. Incluso los anacardos que son vendidos sin tostar han debido pasar por un potente proceso de lavado al vapor.

9. Plátanos y nueces de Brasil. Estas dos frutas son inofensivas en cuanto a toxinas, pero tienen una curiosa característica: son radiactivas. La causa es que contienen mucho potasio-40, un isótopo radiactivo del potasio.

No es necesario que los elimines de tu alimentación. La vida en el planeta Tierra te expone a mucha más radiación natural que comer un plátano cada día durante toda tu vida. Es solamente un detalle curioso.

10. Espárragos. Los tallos tiernos del espárrago son deliciosos hervidos, en conserva o a la plancha; pero si permitimos que la planta crezca hasta su etapa adulta, observaremos que da unas bonitas bayas rojas. Son tan ricos en compuestos de sulfuro estos frutos que basta comer un puñado para provocar intensos dolores abdominales.

Nota vía Grandes Medios.