Varios ensayos clínicos han demostrado que la bacteria probiótica ‘Lactobacillus paracasei DG’ promueve la salud, pero hasta ahora sigue sin revelarse el mecanismo. Una nueva investigación sugiere ahora que los beneficios para la salud surgen de la comunicación entre las bacterias probióticas y el huésped humano.

Esta comunicación implica la secreción bacteriana de un nuevo polisacárido que le dice al sistema inmunitario que libere ciertos productos químicos que estimulan la inmunidad, como se detalla en un artículo sobre la investigación que se publica en “Applied and Environmental Microbiology“.

En el estudio, los investigadores aislaron el polisacárido y utilizaron imágenes de resonancia magnética nuclear y métodos químicos para determinar la estructura y composición de éste. Los polisacáridos son grandes polímeros de moléculas de azúcar que forman revestimientos sobre las superficies de muchas células bacterianas, además de que las bacterias a veces también los segregan.

“Mostramos que una proporción significativa del polisacárido se hace a partir del azúcar ramnosa”, detalla el coautor Andrew P. Laws, profesor de Biología Química de la University of Huddersfield, en Reino Unido. “Este azúcar predomina en una serie de polisacáridos que son secretados por las bacterias probióticas”, añade.

El coautor de Laws, Simone Guglielmetti, profesor de Microbiología de la Università degli Studi di Milano, en Italia, expuso después ciertas células inmunitarias humanas a diferentes dosis del polisacárido y monitorizó la liberación por parte de las células de los productos químicos estimulantes inmunes. En particular, secretaron citoquinas y quimiocinas proinflamatorias.

La liberación de estos compuestos proinflamatorios podría sugerir que ‘L. paracasei’ agravaría trastornos como la colitis ulcerosa o las úlceras causadas por ‘Helicobacter pylori’, en lugar de mitigarlos, como se ha comprobado que lo hace en ensayos clínicos. Pero “tenemos pruebas de que nuestros polisacáridos se unen y activan ligeramente los receptores que liberan mensajeros proinflamatorios –dice Lois–. Creemos que esto genera una respuesta inflamatoria menor que lo que ocurriría si los mismos receptores fueran activados por bacterias patógenas”.

‘L. paracasei DG’ está incluido en ‘Enterolactis’, uno de los suplementos probióticos más populares en Italia, que ha estado en el mercado durante más de 20 años, según Guglielmettti. La motivación para la investigación fue la escasez de información sobre cómo los polisacáridos en las células bacterianas interactúan con las células del tracto gastrointestinal, explica Laws.

Nota vía Univadis.

Fuentes: University of Huddersfield, Università degli Studi di Milano.