Los médicos reales siguen siendo mejores a la hora de averiguar qué es lo que le ocurre a una persona que los sofisticados comprobadores de síntomas de los sitios webs y las aplicaciones del smartphone, según un estudio reciente.

La mayor diferencia se produjo cuando se trataba de problemas de salud más complejos, dijo Mehrotra, profesor asociado de políticas de atención sanitaria y medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.

El estudio de la Universidad de Harvard compara a especialistas y residentes de todo el mundo con ‘comprobadores de síntomas interactivos’ (‘symptom checkers’). Estos comprobadores son aplicaciones que ayudan al paciente en el proceso de autodiagnóstico. Es decir, enormes formularios en los que el paciente va introduciendo datos como la edad, dónde le duele o desde cuándo.

El estudio contó con 234 médicos y 23 comprobadores de síntomas de computadora. Se les presentaron 45 viñetas de pacientes hipotéticos y se les pidió que determinaran la enfermedad que probablemente tenía cada persona.

Los comprobadores de síntomas incluían ofertas de sitios web de lugares como la Clínica Mayo, la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra, además de aplicaciones del iPhone y de smartphones con Android.

Los médicos proporcionaron el diagnóstico correcto inmediato en el 72 por ciento de las veces, frente a solamente el 34 por ciento de las veces por parte de los programas de comprobación de síntomas, encontraron los investigadores.

A medida que se vuelven más precisos, los programas de comprobación de síntomas podrían ser capaces de ayudar a las personas a decidir si realmente necesitan ir al médico por el problema que les preocupa, dijo Mehrotra.

“Hay muchas visitas en las que una persona va al médico, el médico le dice que todo está bien, le da una palmada en la espalda y la persona se va”, dijo. “Si la computadora pudiera decirle a una parte de estas personas que todo está bien, entonces se podrían quedar en casa. No se tendrá que ir sin necesidad al médico, y liberamos el tiempo de ese médico para otras cosas”.

Por el momento, los seres humanos seguimos siendo los grandes especialistas. Así que nos tenemos que ir haciendo a la idea de que, en los próximos diez años, no existirá un escenario “médicos vs robots”, sino una necesaria colaboración entre ambos.

Nota vía IntraMed y Xataka