Un equipo de científicos de la Universidad de Colorado en Boulder (Estados Unidos) ha desarrollado un innovador proceso que permite reciclar los residuos que se generan durante la fabricación de la cerveza para hacer baterías con las que alimentar nuestros dispositivos.

Según explican los investigadores, para la elaboración de un barril de cerveza son necesarios siete barriles de agua, que después del proceso de fabricación se transforman en desperdicios. Además, antes de echarlos en la red de alcantarillado, es necesario filtrar el líquido de desecho, un paso que puede resultar muy costoso.

Gracias al hallazgo de este equipo no será necesario procesar los residuos de la fabricación de la cerveza, ya que se pueden reciclar para cultivar un hongo que se puede emplear como electrodo en las baterías ecológicas. Esto permite, por un lado, reducir el costo del tratamiento de las aguas residuales, y por otro proporciona un medio más rentable para crear tecnologías de células de combustible renovable de origen orgánico.

El hongo se llama Neurospora crassa, y se trata de un organismo de crecimiento rápido que se desarrolla a la perfección en las aguas residuales porque son ricas en azúcar. Tras obtener el hongo, los científicos lo hornean a 800 º C hasta carbonizarlo por completo. El material resultante es rico en carbono, y se puede emplear para crear los electrodos de origen natural más eficientes para la batería de iones de litio conocidos hasta la fecha.

Tyler Huggins y Justin Whiteley, autores del estudio, han presentado una patente sobre la tecnología, y esperan poder constituir una startup para llevar su idea al mercado.

Nota vía Computerhoy.com