Un nuevo estudio sugiere que los bebés nacidos de madres con ciertas enfermedades crónicas podrían tener un riesgo más alto de sufrir problemas cardiacos.

El análisis incluyó a millones de nacimientos en Taiwán. Los investigadores hallaron que las mujeres embarazadas que habían nacido con defectos cardiacos o que más tarde desarrollaron diabetes tipo 2 eran más propensas a tener bebés que nacían con una enfermedad cardiaca grave.

Pero el estudio no probó que hubiera una relación causal. Sin embargo, se debería monitorizar de cerca a los bebés de madres con estas afecciones tras el nacimiento, según los investigadores.

Los investigadores dijeron que también hallaron un riesgo ligeramente mayor de sufrir problemas cardiacos congénitos en los bebés con madres con otras enfermedades crónicas, como por ejemplo: la diabetes tipo 1, la hipertensión, la anemia y la epilepsia.

“Para las mujeres embarazadas que tengan un riesgo alto, quizá se deban realizar evaluaciones prenatales (con ecocardiografía fetal) con más frecuencia. La detección temprana de la enfermedad cardiaca congénita también permite una preparación y una atención óptimas durante el embarazo, el parto y el periodo postnatal”, dijeron los investigadores en un comunicado de prensa de la revista.

La enfermedad cardiaca congénita se produce en entre 5 y 15 de cada 1,000 nacimientos vivos y es la causa principal de muerte de recién nacidos.

Nota vía Medline Plus y CMAJ (Canadian Medical Association Journal).